Más «Pequeñaja» que nunca

Laureano López
Laureano López A CORUÑA

A CORUÑA

Reportaje | Puja por un barco desahuciado Abandonada en el Náutico a la muerte de su armador y hundida en Oza en el año 2002, la embarcación de recreo protagoniza ahora una subasta. Su precio de salida hace honor a su nombre: cero euros

24 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Traducida a euros, la Pequeñaja es hoy más pequeña que nunca. Tan poco vale que el Puerto ha establecido en cero euros el precio de salida para deshacerse de ella. Que finalmente recupere algo de su viejo valor depende de quienes se presenten a la puja convocada para el próximo 4 de abril. La caída en desgracia de la Pequeñaja comenzó a la muerte de su armador, hace ya unos cuantos años. Abandonada a su suerte en el Náutico, la embarcación de recreo desentonaba entre tanto barco nuevo. Con nocturnidad y alevosía, tal y como denunció en su día la Autoridad Portuaria, fue remolcada a Oza y amarrada al muelle. El agua le jugó una mala pasada. Al bajar la marea, como el muelle tiene un escalón, la Pequeñaja quedó colgada y se inundó por la zona de popa. La maniobra provocó un incidente medioambiental: el barco expiró derramando el combustible y el aceite que llevaba a bordo. Tres años después, la Autoridad Portuaria ha decidido subastar la embarcación que hoy está oficialmente abandonada, aunque tras el hundimiento se dijo que habría que indemnizar a los herederos del armador. La «Franco», por 5.400 La misma suerte corrió la gabarra Franco, que también ha sido incluida en la puja del mismo día, aunque partirá con un precio de salida de 5.400 euros y una fianza de cien euros. La historia de la Franco guarda bastante parecido con la de la Pequeñaja. La gabarrra volcó en junio de 1997 cuando estaba atracada al pantalán de Repsol. Luego fue trasladada a la dársena de Oza y allí se fue a pique, aunque pudo ser reflotada tiempo después, en noviembre del 99. La subasta de barcos abandonados no es nueva para la Autoridad Portuaria. En el año 2003, el Puerto había contabilizado una quincena de embarcaciones olvidadas, que limitaban el espacio portuario. Algunas, como la Lady Rachel, tienen una historia negra detrás: En 1991 fue apresada con 800 kilos de cocaína en sus bodegas. Y hace unos días, la empresa Desguaces Petrallo ganó la puja para extraer las 52.000 toneladas de Mar Egeo sumergidas aún frente a la Torre.