HERCULÍNEAS | O |
02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.VEO A UNA presunta política en la tele y no puedo reprimir la carcajada más estruendosa. «La culpa de los atascos en Madrid es del Gobierno», dice con su peinado de peluquería y una vestimenta tan sobria como -perdón, no entiendo mucho de moda- arcaica. Es la segunda vez en una hora que sufro la misma reacción. Quiso la mala suerte que los chaparrones de ayer me cazasen en María Pita. A las dos y diez empecé el retorno a mi casa para comer. Pero el trayecto, que casi nunca supera los diez minutos, se convirtió en un suplicio de casi una hora al volante. Dos siniestros tan tontos como evitables -un castañazo en Lavedra y otro al comienzo de Linares Rivas- provocaron un kilométrico atasco que llegó hasta la Torre de Hércules. Lejos de solucionar el atasco apartándose a un lado, los conductores, insolidarios con los demás, prefieren mojarse y mantener sus coches atrancados en medio de la calzada mientras miran sus defensas abolladas. Escribo desde mi sensación de sardina enlatada. Ya sé que para la DGT sólo hay atascos en Madrid. Pero, a quién corresponda, que le echen un ojito a ese caos que es -y seguirá siendo- la plaza de Orense. francisco.espineira@lavoz.es