El hedor se instala en San Roque

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

JOSE C. PÉREZ

En directo | Once días después de la riada fétida Una asmática sufre los olores fecales procedentes de la casa de su vecina realojada

23 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El nivel alcanzado por las aguas fecales ha quedado marcado en las paredes. «A un metro y medio de altura. Hasta aquí nos llegó», dice señalándose el cuello Pilar Núñez, inquilina del bajo número 6 de San Roque. La marea marrón ya ha desaparecido, pero el hedor permanece y la casa sigue patas arriba. Un disco de la Pantoja por aquí ( Marinero de Luces , ese clásico), una tele por allá, un zapato por acullá. «El agua arrasó con todo. Quedamos como en una isla». Los hechos ocurrieron el domingo 12 de junio, cuando una tormenta descargó más de un centenar de relámpagos sobre la ciudad. Once días después, Pilar Núñez y su hijo pequeño, Iván Moinelo, siguen lejos de su hogar. Están realojados en un hostal, pagado por Servicios Sociales del Ayuntamiento. «¿Cuándo me limpian esto?», pregunta la afectada, que invita al periodista a pasar a la casa. El olor invita al vómito. Y eso que no vamos más allá de la cocina. «Pues en las dos habitaciones y en el salón aún es peor», asegura Pilar. El hedor tiene efectos secundarios. Las casas cercanas están deshabitadas, salvo la situada sobre el bajo del número 6. «Cierra las ventanas, Vanesa, que apesta», dice Pilar a la hija de sus vecinos de arriba. La madre de Vanesa, María de los Ángeles Sendón, es asmática: «Me sube el olor para arriba. Tufa que es una maravilla. Tengo que tener las ventanas cerradas y el ventilador puesto. Soy asmática, así que imagínate, y con este calor, peor. Llevaba un año sin usar el Ventolin y ayer de noche [por el miércoles] casi lo vacío. Me ahogaba». La concejala de Infraestructuras, Mar Barcón, visitó la zona el día 13. Poco después, el gobierno local comunicó sus sospechas de que lo ocurrido podía haber sido causado por «la acumulación de tierra procedente de una obra ejecutada por una empresa contratada por Augas de Galicia y la Xunta para la mejora de la red de saneamiento de esta zona, que provocó la obstrucción de la red de alcantarillado». «Los técnicos municipales tienen que ver todavía de quién es la responsabilidad», informó ayer Mar Barcón. La concejala asegura que «el perito de nuestro seguro hizo una valoración, y ahora creo que falta que el perito de la inquilina hago lo mismo». «Antes no se puede limpiar, lógicamente. Después limpiaremos lo que haga falta», anuncia. Sólo entonces el hedor se irá de San Roque.