Los museos científicos han recibido más de siete millones de visitantes

R. Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

«La Casa de las Ciencias hizo surgir el orgullo de ser coruñés», asegura el alcalde Los trabajadores de los tres recintos se despidieron ayer de Francisco Vázquez

06 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El visitante 2.752.255 de la Casa de las Ciencias se despidió ayer de los trabajadores de los museos científicos. Para ello, eligió la primera planta del recinto cultural que inauguró el 1 de junio de 1985 junto a los Reyes de España. «Me hubiese gustado ir a los tres, pero no lo habría aguantado», se excusó poco antes de soltar unas emocionadas lágrimas. Era un padre despidiéndose de sus tres hijos más queridos: no se trata de una metáfora sentimentaloide. Es, tal cual, lo que dijo Francisco Vázquez: «Un padre quiere a todos sus hijos, pero a algunos más que a otros. De todo lo que hemos hecho los socialistas en esta ciudad, lo que tengo más cerca de mi corazón son los museos científicos. Es mi obra más querida», afirmó. Y la que abrió la trilogía fue la Casa de las Ciencias. Cuando llegó al sillón de María Pita, el durante tantos años abandonado palacete de Santa Margarita «era un símbolo de La Coruña inacabada». El entonces joven alcalde (sólo llevaba dos años en el cargo) le quiso dar la vuelta a la tortilla y lo convirtió en el símbolo de la ciudad del futuro, una urbe herida en su orgullo por la pérdida de la capitalidad, caldo de cultivo para el nacimiento del coruñesismo. Según reconoció ayer, Vázquez quiso fomentar este sentimiento con la creación del museo en el parque. «La Casa de las Ciencias hizo surgir el orgullo de ser coruñés. Todos nos dimos cuenta de que podíamos ser pioneros, de que podíamos ser diferentes, de que La Coruña podía ser igual que cualquier ciudad europea. Ha sido la torre de Hércules del presente de la ciudad, el nuevo faro», exaltó. Pensando a lo grande Ramón Núñez, director de los museos científicos coruñeses, recordó que Francisco Vázquez, que había sido compañero de colegio, lo llamó cuando accedió a la alcaldía: «¿Qué podemos hacer?», le preguntó. La respuesta se la dio unos días después: «En el edificio de las Capuchinas podíamos crear una Universidad popular», replicó. «La Coruña se merece una Universidad», replicó tajante el alcalde. «Era una invitación a pensar a lo grande», reflexionó ayer «el amigo Moncho», como le llama Vázquez. Y fue entonces cuando propuso la creación de la Casa de las Ciencias, «el primer museo divulgativo de ciencia creado con dinero público», remarcó Núñez. Después llegaron la Domus (1995) y el Acuario (1999). Entre los tres, han sumado «más de siete millones de visitantes» en 21 años. «Te quiero dar las gracias en nombre de todos los niños de España», dijo Núñez, quien obsequió al alcalde con un dibujo de Ángel Castillo que representa un eclipse que se pudo seguir desde la ciudad en 1905 y con una placa en la que se le proclama fundador de los museos científicos. Tomó los dos regalos y salió de la Casa de las Ciencias. Antes, besó a una empleada y, señalando a Núñez, le dijo a la muchacha: -Cuídame a este camándula.