Historias de A Coruña | Alusiones a personajes e instituciones El ex presidente autonómico recuerda en su última obra, «Final en Fisterra», la relación de distintos políticos con la ciudad y defiende su intensa jornada laboral
19 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El tercer tomo, y último, de las memorias de Manuel Fraga, titulado Final en Fisterra (Alvarellos Editora), comprende su larga etapa al frente de la Xunta de Galicia y contiene diversas alusiones tanto a personajes como a instituciones coruñesas, que se vienen a unir a las que dedica en los tomos anteriores. He aquí un breve resumen. Tras considerar que la vida pública está llena de problemas y desengaños, pero que, con todas sus dificultades y sinsabores, es digna de ser vivida, el líder del PP se congratula del aumento apreciable del nivel cultural gallego, reconociendo como decisiva la creación de las universidades de A Coruña y Vigo, que, con la de Santiago, suma un total de siete campus. Entre los centros médicos de prestigio, no sólo nacional sino internacional, destaca la residencia coruñesa Juan Canalejo, a la que considera, con la de Santiago, «un gran hospital de referencia». Recuerda que una Galicia moderna debe de hacerse aplicando la frase del intelectual Ramón Piñero, que decía que «la solución de nuestros problemas no estaba en un partido galleguista sino en que todos los partidos, cada cual a su manera, sean verdaderamente galleguistas». A continuación alaba a Alfredo Brañas y a su obra de referencia El regionalismo. Respecto al Prestige (también cita al Mar Egeo y al Urquiola), recuerda: «Extrañas conspiraciones de armadores desaprensivos, de aseguradores inciertos, de fletes en gran parte irregulares, y la insuficiencia de las leyes internacionales (y nacionales) al respecto, nos han hecho sufrir, y no sólo a nosotros, graves consecuencias», a lo que añade: «Se da la paradoja de que habiendo logrado nuestra comunidad autónoma, en el famoso Plan Galicia, una compensación razonable a los males sufridos, ese Plan, aprobado en el Ayuntamiento (socialista) de A Coruña, fue luego destruido por el Gobierno socialista (...) Y recogieron el triunfo los que ni habían defendido a Galicia contra los destrozos del Prestige ni tampoco los que habían contribuido a deteriorar el voto mayoritario del Partido Popular». Puertos exteriores Respecto a personajes, destaca a Orza, Cuíña y Romay. De este último elogia su receptividad con los alcaldes, sobre todo con el coruñés Francisco Vázquez. En cuanto a personajes nacionales, reconoce de Felipe González su interés por poner en marcha los accesos a Galicia y de Álvarez Cascos que ejecutó los cinco tramos más difíciles de Pedrafita. Critica, en cambio, la gestión de la actual titular de Fomento, Magdalena Álvarez, «que ha echado abajo acuerdos del Plan Galicia tomados por el Gobierno Aznar en su reunión de A Coruña». En otro apartado, destaca la realización de los dos puertos exteriores (Caneliñas y Langosteira) como dos de las más importantes obras del Plan Galicia. Respecto a realizaciones culturales, menciona la dependencia de la Xunta del Ballet Gallego Rey de Viana. Según el político vilalbés, «ha logrado mantenerse tras la muerte de su fundador, entre las compañías más representativas y de mayor prestigio de España, con sus reinterpretaciones del vestuario y de la danza gallega». Hombre trabajador También hace alusión, en el orden cultural, al auge de la industria audiovisual, de la que pone como ejemplo el filme El bosque animado, basado en la novela de del mismo título del coruñés Fernández Flórez, que califica como «obra inmortal». Fraga confiesa en este último tomo de sus memorias que su máxima ilusión es trabajar. «Me levanto a las siete y me acuesto a las doce de la noche», lo cual suma 17 horas, más del doble de la jornada laboral normal. Por ello, recuerda: «Todavía estoy recuperando sueño». Aunque no lo dice en este libro, si es bueno recoger lo que escribe en otro sobre cómo se define a sí mismo: «Soy un hombre de pueblo, me gustan las personas y las cosas populares y toda suerte de contactos e intercambios personales y sociales. Soy una persona con preocupaciones intelectuales y bastante vida interior. Soy humano, no sé si demasiado. Simpatizo y me compadezco fácilmente. Propendo a confiarme, a veces demasiado. Me fastidian la mentira, la doblez, la cobardía, el oportunismo. Me encanta la franqueza, la generosidad, la honradez..». «Como muy deprisa y algo más de la cuenta. Duermo bien. Soy mejor amigo que enemigo. Me gusta el mar y la montaña, y también el desierto; persigo los horizontes amplios. Me gustaría morir con alguna obra importante y duradera detrás, aunque no ignoro que a la postre todo es caduco, fugaz y pequeño» (página 275, España, entre dos modelos de sociedad, 1982).