Entrevista | Obdulia Taboadela Taboadela pide una «reflexión serena de todos y un pacto ciudadano para acabar con los problemas del botellón, pero no hay soluciones mágicas»
14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Obdulia Taboadela es una de las caras nuevas de la lista de Javier Losada. Aunque le cuesta hablar de cómo surgió su incorporación a la lista del PSOE, la actual subdelegada del Gobierno es una estrecha colaboradora del regidor, junto al que ha compartido muchas horas de charla en la elaboración del programa electoral. Se afilió al PSOE hace un año y reivindica «el placer de trabajar con el delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras, y con los funcionarios, porque he tenido una oportunidad única de conocer la administración por dentro». -¿Cómo ve el cambio? -Pues como el resultado de un proceso de maduración y reflexión personal. Me propusieron un proyecto, me gustó, creo que puedo colaborar en él y me sumo. Dimitiré como subdelegada del Gobierno cuando sea preciso, porque no voy a cometer ninguna ilegalidad. Hasta entonces, pienso seguir trabajando. -Por su experiencia, parece que la seguridad ciudadana y la inmigración son su especialidad. -No voy a ningún área predestinada. En ningún momento he hablado de eso con Losada. Me incluyo en un programa ilusionante, de progreso y junto a un alcalde que siente como pocos A Coruña o Coruña (risas). ¿El topónimo? La lengua es una riqueza y yo he aprendido gallego, mi hija es bilingüe,... Creo que cada uno tiene que decir el topónimo como quiera, sin entrar en polémicas. -Usted tiene una hija de 14 años, le preocuparán temas como el botellón. -Hace falta una reflexión más amplia sobre el ocio nocturno. Es necesaria una reflexión serena de todos, padres, educadores y autoridades, para acabar con el problema, pero no hay soluciones mágicas. -¿Y la seguridad ciudadana? -La ciudad está muy bien estructurada socialmente y no es uno de los principales problemas, creo yo. -¿Cuáles son esos puntos débiles? -Pues los lógicos del crecimiento de cualquier ciudad, que reclama más empleo, más seguridad, mayores dosis de bienestar y mejores accesos, lo normal para acompasar el crecimiento de la urbe al desarrollo económico. ¿El tráfico? Yo vivo en A Zapateira y sufro pocos atascos, pero porque viajo a horas no muy conflictivas.