La comitiva oficial del primer ministro de Cabo Verde, que ayer visitó la ciudad y propuso hermanarla con la isla de San Vicente, despertó la curiosidad de los viandantes coruñeses
21 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Poco antes de las nueve y media de la mañana, una comitiva formada por más de una veintena de coches bajaba por la avenida de Alfonso Molina entre un ulular de sirenas y la sorpresa de los viandantes y automovilistas. Abrían la marcha las dos Harley adquiridas por la Policía Local hace años y la cerraba una ambulancia del 061. En el medio, coches de escoltas y vehículos de lujo. «¿Y ése quién es?», se preguntaban los que veían las banderitas situadas en un viejo Mercedes con colores poco habituales. Era el primer ministro de Cabo Verde, José María Pereira Neves, que acudía a una cita preestablecida con el alcalde, Javier Losada, para abordar nuevas líneas de colaboración entre el gobierno local y el pequeño país atlántico, que pasa por ser uno de los más prósperos del África. La comitiva oficial, de la que formaban parte hasta el médico y la enfermera personal del primer ministro, compartió café y pastas en el salón real del Ayuntamiento con los miembros de la corporación coruñesa. Y de allí salió la propuesta de hermanar la isla principal del archipiélago, San Vicente, con A Coruña. «Le hemos propuesto al alcalde estrechar los vínculos, porque San Vicente es también una ciudad muy marinera, con algunas similitudes con Coruña», explicaba luego Pereira Neves. También mantuvo un encuentro con empresarios coruñeses y degustó un copioso almuerzo en el restaurante del mirador de San Pedro, donde compartió mesa y mental con una amplia representación de la sociedad coruñesa. Para el recuerdo de los vecinos de Los Rosales quedará el barullo de las sirenas y los colores de la bandera de Cabo Verde en esta primera visita de su primer ministro a la ciudad herculina. La expedición de los caboverdianos puso rumbo a la localidad lucense de Burela a primera hora de la tarde.