La concejalía de Rehabilitación invertirá doce mil euros en un plan de protección contra los insectos
09 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.A CORUÑA | Antes de que las termitas invadan la ciudad, la concejalía de Rehabilitación ha decidido plantarles cara y hacer un exhaustivo diagnóstico de la situación de los edificios de toda la ciudad, especialmente en la zona de la Ciudad Vieja y la Pescadería.
«Trátase de previr e non de ter que lamentar despois», comenta el concejal del área, el nacionalista Mario López Rico.
Para ello, el gobierno local pretende sacar a concurso un plan de detección preventiva de un problema que ya se está empezando a notar en algunos puntos de la ciudad. «Non se trata de alarmar a ninguén, porque non se trata aínda de un problema serio. O que pretendemos precisamente é que esta lacra non vaia a maiores, porque unha detección rápida pode aforrar unha alta parte do custo dunha rehabilitación», explica López Rico.
Por ello, su departamento planea destinar una cifra cercana a los doce mil euros para ese chequeo a todo el casco urbano. «Hai varias empresas interesadas e entendemos que é un servizo útil para a cidadanía, que pode beneficiarse de este plan preventivo», insiste el edil responsable del área.
En primera instancia, el plan se dirigirá a los edificios más antiguos de la Ciudad Vieja y, sobre todo, de la Pescadería, donde la madera es uno de los principales elementos constructivos tanto en sus estructuras como en sus fachadas.
Devoradoras de madera
Las termitas son insectos sociales, que conviven habitualmente en colonias constituidas por miles de individuos. Su detección no es fácil, ya que viven generalmente debajo del suelo.
Las termitas forman colonias divididas en castas, donde hay una reina, un rey, los soldados, las obreras, las ninfas y los huevos.
El rey y la reina son los reproductores de la colonia, mientras que los soldados se ocupan de la defensa de la unidad y las obreras procuran la mayor parte de los trabajos domésticos, fundamentalmente la búsqueda de comida, que es donde entran en conflicto con la destrucción de las estructuras de madera.
Lo que se trata con el plan de prevención que pretende poner en marcha el Ayuntamiento es de evitar daños posteriores, con la creación de barreras de protección en los inmuebles que presenten un mayor riesgo de sufrir ataques de termitas.