18 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
El frío causó anoche bajas entre los botelloneros. Del cerca del millar del jóvenes que suelen reunirse cada sábado en la plaza del Humor, esta madrugada apenas trescientos participaron en la concentración nocturna.
La Ciudad Vieja también estuvo más tranquila. Alrededor de cincuenta chicos que se repartían por la plaza de Azcárraga combatían las bajas temperaturas con ayuda de los combinados de alcohol.
La policía vigiló de cerca, una vez más, ambos escenarios, y hasta el cierre de esta edición la velada había transcurrido sin ningún tipo de incidente. De entre los de los sábados, el botellón de ayer fue el menos concurrido en lo que va de otoño.