«Son de limón». Es el título del último y más personal trabajo del productor Javier Limón , que se estrenó ayer en un concierto en el Teatro Colón. Para ello, el artista, que en el 2004 mereció el Grammy latino al mejor productor del año, eligió a un grupo heterogéneo de intérpretes, que fusionan flamenco, jazz y música latina, la Flamenco Latin Jazz, claro está. Entre los colaboradores de este hombre, que intervino en trabajos como Cositas Buenas de Paco de Lucía , están artistas con los que ya ha cosechado numerosos éxitos y seguramente repetirá otros nuevos, caso de Concha Buika , la cantante de Mi niña Lola.
No estaban los más de seiscientos que la forman, pero un buen número de sus miembros se reunieron ayer en un encuentro en la sede del Cantón. Se trata de la Asociación de Becarios de la Fundación Pedro Barrié de la Maza. En el auditorio de la entidad, celebraron la jornada de puertas abiertas Los límites de la tierra, los límites del hombre y no faltó para ello una conferencia sobre el cambio climático y el reto de la sostenibilidad en el siglo XXI, que corrió a cargo de Emilio Fernández Suáre z, director de Desenvolvemento Sostilble de la Consellería de Medio Ambiente. Además, el auditorio pudo también disfrutar de la charla de Roberto «Chuny» Bermúdez de Castro , que habló de la vuelta al mundo a vela hasta llegar a la hora del almuerzo.
En Os Muíños de Acea de Ama expone sus fotos Alexandra Fernández , directora artística en producciones cinematográficas y que hasta el día 31 muestra una selección de sus pensadas instantáneas bajo el título Ao cadrado . Se trata de «un todo, un conjunto más que imágenes individuales», explica la artista, que ofrece al público treinta piezas o módulos (algunos se pueden unir entre sí) y una mirada distinta sobre construcciones y gentes. Cúpulas que forman telas de araña, máquinas con textura, personas que forman paisajes de colores... todo eso se puede ver en sus fotos.
Será porque el Gordo de Navidad cayó bastante cerca (en Carballo), porque la ilusión tarda algo más en agotarse que la paciencia o porque, ante la crisis, solo queda probar suerte. Pero el sorteo de la lotería de El Niño volvió ayer a reeditar las tradicionales colas ante las administraciones. Si el azar no beneficia a los que esperan para hacerse con un décimo, al menos sí dejará ganancias a los loteros coruñeses.
Esta vez, el de la oenegé Equus Zebra, que ha elegido imágenes del continente africano, realizadas por dos de sus miembros, Sonia Arístegui y Ana Díaz , en Burundi, Malawi y Senegal para ilustrar un producto en dos formatos, de escritorio y de pared. Se ha elegido esta temática, según explican desde la entidad, porque en el 2008 está previsto llevar a cabo una campaña de vacunación infantil en África, además de colaborar en la construcción de un hospital en Camerún. Los almanaques se venden a 3 y 5 euros en la oenegé, situada en el número 70 de la calle Cardenal Cisneros, y pronto llegarán a distintos establecimientos de la ciudad. «Por favor, las empresas pueden adquirirlos en lotes grandes para regalar entre sus clientes», ruega María Asensio , secretaria de la oenegé.