Tiene que ser un frustrante sacar al mercado un disco tan exquisito como El hueso y la carne (Mushroom Pillow), y que la cosa no trascienda más allá del coto indie . Se lo preguntamos al cordobés Álvaro Tarik, y responde halagado: «Hay muchos más factores que la calidad para llegar al público. El mercado hispano, que es en el que nos movemos, está copado por tres o cuatro artistas, y el resto somos marginales. Pero nosotros no nos podemos quejar. ?Después de una trayectoria tan discontinua y accidentada, somos una de las referencias del mercado independiente».
Cuando dice «nosotros» se refiere, que no lo hemos dicho aún, a Tarik y la Fábrica de Colores. El hueso y la carne es su primer disco íntegramente cantado en castellano. ¿Ha sentido ya lo que Deluxe, tras el Que no , llamó el «poder del castellano»? «Evidentemente, es más fácil penetrar en los tejidos emocionales cantando en español. Sí que hemos notado ese poder. Pero sigo pensando que el inglés tiene un atractivo especial, se presta más para hacer rock y pop, y de hecho es su idioma originario», se extiende Álvaro.
El disco fue grabado en el Estudio Antiaéreo, el de Los Planetas, con quien Tarik admite tener «muchas fuentes comunes». Pero se rastrean otras influencias. Por momentos, evoca a Los Flechazos: «Supongo que sí en lo que se refiere a la idea de hacer canciones de pop imperecederas, en la creencia en los singles como la base del pop».
Admite «guiños abiertos» a The Velvet Underground, The Who y «uno involuntario» al Mansion on the hill de Neil Young en el corte que abre el disco, Tiene que pasar . «Digo que es involuntario porque lo hice de forma inconsciente. Lo leí en un crítica, escuché el tema de Young y, en efecto, tiene unos matices muy parecidos. Es inevitable, porque la creatividad es un resultado de la memoria, no se crea nada a partir de nada».
En el Mardigras se presentarán mañana en formación de cuarteto. «Teníamos una teclista, pero lo dejó por motivos de trabajo. En principio nos daba temor esa falta, porque el disco anterior [ Sequentiale (2005)] tiene muchos temas orquestados. Pero el repertorio ha ganado intensidad y fuerza en directo. Es más guitarrero y sólido».