Dos logos para una causa

Rubén Ventureira

A CORUÑA

09 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El 13 de octubre del 2007, en plena resaca por la elección de la torre de Hércules como candidata española a patrimonio mundial, el alcalde Javier Losada subió los 242 escalones del faro y, entre otras medidas, presentó un logotipo. «Queríamos darle un apellido al monumento», dijo Losada.

El logotipo en cuestión consistía en una «F», rellena con la leyenda «Faro da Humanidade», sobre cuya parte superior se veía la cúpula diseñada por Giannini. Losada explicó ese día el significado de esa imagen: «La Torre va a seguir dando luz al mundo». También anunció que el Ayuntamiento impulsaría la renovación de la imagen promocional del faro, se dedujo entonces que empleando el citado logo. No fue demasiado utilizada esa «F».

El pasado miércoles, el primer teniente de alcalde, el nacionalista Henrique Tello, presentó el «logotipo oficial da Torre», monumento que depende de su concejalía, la de Promoción Económica. Diseñado por Isaac Díaz Pardo (del anterior no se reveló el nombre del padre ), el artista santiagués «saca a torre romana fóra e pona á vista», definió Tello, quien anunció que el logotipo se incluirá en objetos de promoción turística de la ciudad, como bolsas, viseras, bolígrafos, camisetas, tazas, mecheros, platos e incluso bombones.

Por tanto, tenemos dos logos para una causa. ¿O no? «O logo é o de Isaac», aseguran fuentes del gobierno local, sección BNG. Y desde el PSOE se dice lo mismo: «El primero fue una solución provisional. No fue el logo antes ni lo es ahora. El único es el de Díaz Pardo».

La leyenda se mantiene

Lo que sí se mantiene, puntualizan ambos partidos, es lo que el alcalde denominó «el apellido del faro», o sea, la leyenda «Faro da Humanidade».

De hecho, el póster promocional diseñado por el dibujante de cómics Miguelanxo Prado, presentado el pasado 30 de enero, incluye el lema «Faro da Humanidade».

Así pues, Pardo y Prado son los responsables de la imagen de la torre de Hércules, un tándem artístico de lujo para intentar seducir a la humanidad y, más en concreto, a la Unesco.