«Oficiosamente, podemos afirmar que la torre de Hércules forma parte de las candidaturas que ha admitido la Unesco», aseguró ayer el presidente Instituto de Estudios Torre de Hércules (IETH), Segundo Pardo-Ciórraga. «La noticia puede hacerse oficial pronto», pronostica. Es más, añade que se está preparando un acto de celebración en París, «creo que en el Instituto Cervantes».
En realidad, «la Torre ha pasado este corte automáticamente, porque el Centro de Patrimonio Mundial tenía que seleccionar 45 bienes, y, como se han presentado menos, todas las candidaturas han superado la criba».
Al gobierno local y al Ministerio de Cultura le sorprendieron estas afirmaciones. «La reunión en la que se elegirá a los 45 todavía no se ha celebrado», aseguran sendos portavoces de estos organismos, que piden «paciencia» al instituto promotor de la candidatura coruñesa. Al parecer, el citado encuentro se desarrollará en la primera quincena del próximo mes. A ninguna de estas instituciones les consta (así al menos lo dicen sus portavoces) que se hayan presentando menos de 45 aspirantes.
El proceso
El pasado octubre, el Consejo de Patrimonio Histórico, formado por representantes del Ministerio de Cultura y de todas las comunidades autónomas, decidió elegir el faro coruñés como candidato español a patrimonio mundial.
El actual es el segundo corte, el primero internacional. Consiste en que el Centro de Patrimonio Mundial, dependiente de la Unesco, anuncie las candidaturas (un máximo de 45) que han sido seleccionadas para su evaluación por el Comité de Patrimonio Mundial. Si la Torre es una de las elegidas, los expertos se desplazarán a la ciudad para realizar una «misión de evaluación» sobre el terreno. En este caso, al ser el faro coruñés un bien cultural, el examen correspondería al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), organismo asesor de la Unesco en materia de patrimonio cultural.
En abril del 2009, el Icomos elevará al Comité de Patrimonio Mundial su propuesta acerca de la inscripción o no en la Lista de Patrimonio Mundial de los bienes que ha evaluado sobre el terreno. Por último, en junio del 2009 se reunirá en Sevilla el Comité de Patrimonio Mundial, que decidirá qué bienes distingue.