Las líneas de autobús 12A, 14, 21 y 23 van a sufrir modificaciones en sus recorridos en un futuro próximo, aunque todavía habrá que esperar a que esta mejora encuentre fecha de ejecución. Así lo aseguró José Prada, gerente de la Compañía de Tranvías, que ayer ofreció una conferencia organizada por la Asociación de Amas de Casa. «Todavía está en pañales, así que va para largo. Por ahora estamos hablando con las distintas asociaciones de vecinos afectadas, y son muchas, y con el Ayuntamiento, pero no es algo inmediato, ni mucho menos», sentenció Prada.
El cambio es real y, según el conferenciante, «necesario». Obedece a la evolución de la propia ciudad, y a la demanda de los vecinos de las distintas zonas. Fundamentalmente, los objetivos de esta mejora, dirigida sobre todo a mejorar la frecuencia de paso de los buses, se refieren al eje de la ronda de Outeiro y a la conexión con Mesoiro. «La línea 14 ha crecido enormemente en los últimos años, mientras que la 12A ha ido perdiendo viajeros, además de ser ineficiente porque no cumple el horario como desearíamos. Así que necesitan una adecuación. Fusionaremos ambas para conseguir una línea 14 más atractiva, con mayor frecuencia de paso de autobuses», explicó Prada. También se fusionarán la 21 con la 23, para conseguir conectar la nueva urbanización de Mesoiro con el centro urbano: «Conseguiremos una sola línea que pase cada 15 minutos y que llegue más allá de Cuatro Caminos, no como la actual 23».
A las puertas del aula de cultura Caixa Galicia, donde se celebró la conferencia, un grupo de discapacitados físicos esperaba bajo la lluvia al gerente de la Compañía de Tranvías con la intención de denunciar la escasez de vehículos que tienen operativa la rampa de acceso para minusválidos. «No todos los buses la tienen, y los que sí, se les estropea cada dos por tres porque le entra polvo a la célula fotoeléctrica, o porque se moja», asegura la vicepresidenta de la Asociación de Discapacitados Independientes de A Coruña, Montserrat Sánchez. Según su testimonio, el dispositivo de acceso de uno de los autobuses que van a Monelos lleva averiado desde hace tiempo, «y no ha sido sustituido este vehículo por otro habilitado».
Prada atendió a las demandas de los allí concentrados, asegurando que ese vehículo en cuestión ya estaba reparado y listo para entrar en servicio en breve. Pero las protestas incluían otras cuestiones. Francisco López, miembro de la asociación, aprovechó para denunciar la falta de atención que algunos conductores prestan a aquellos que intentan subir en silla de ruedas a un bus: «Si la rampa no funciona, ni se molestan en bajar a ayudar, y mucho menos si llueve».