Un curso que continuará en el mes de julio permite a los niños conocer y pintar los grandes mitos griegos
27 jun 2008 . Actualizado a las 12:37 h.Está a punto de terminar la clase y Marta es una de las alumnas que, por lo que cuenta, la ha aprovechado muy bien: «Su padre ya le dijo que no volara ni muy bajo, por cerca del mar, ni muy alto, porque el sol le derretía las alas; y como no obedeció a sus padres pues se cayó y se murió». Ante la pequeña, en la biblioteca infantil de la Diputación provincial, hay tres mesas cubiertas con pinceles, botes de pintura y coloristas dibujos en los que aparece el mito griego de Ícaro visto por estos pequeño pintores cuyas edades oscilan entre los siete, la mayoría, y los catorce años.
La pintora Luisa Valdés está impartiendo este curso a grupos de 15 escolares, durante cinco días por semana, y con ello pretende dar a conocer a los pequeños los principales mitos griegos y, por lo visto, el de Ícaro ha sido uno de los que ha calado entre los asistentes.
«Les explico el mito y luego les proyecto en una pantalla cómo lo ha reflejado cada pintor», indica, mientras muestra varias imágenes en las que aparece Ícaro; una de ellas es una obra de Matisse que explica otra de las asistentes: «Este es Ícaro que está cayendo pero le puso muchos soles, estos amarillos, en vez de uno solo».
Descubrir vanguardias
La profesora, que el pasado invierno dirigió un curso para adultos sobre la mirada femenina en el arte, explica que los mitos son el tema de este año «pero el año pasado estuvo dedicado al descubrimiento de las vanguardias». Indica que estos son proyectos que ha presentado a la Diputación provincial, «y también trabajo con los niños en la Fundación María José Jove».
Las clases tienen lugar de 11 a 13 horas y cada grupo solo asiste una semana; sin embargo, en estos momentos ya están casi cubiertas, «queda alguna, pero pocas», todas las plazas de los cuatro cursos que tendrán lugar durante el próximo mes de julio.
El tema seguirá siendo el de los mitos, entre los que, además de Ícaro, están los de Europa, Pigmalión, Edipo y Apolo y Dafne; de estos últimos «han hecho unos dibujos sorprendentes», apunta Valdés. Y aunque cada asistente, y sobre todo sus padres, se afanan en llevarse la obra de arte siempre tiene que quedar una para la exposición que se hacen en la biblioteca. Luisa Valdés sostiene que este trabajo plástico «nunca se les olvida».