El experto dominicano participa en?un curso de la UIMP sobre la salud respiratoria y la sociedad
05 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El curso Medicina y sociedad: la salud respiratoria ante los retos del tercer milenio, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, acogió ayer una ponencia del doctor Marcos Espinal sobre la necesidad de enlazar la tuberculosis y la solidaridad. Se trata de un experto en la materia, que trabaja en la Organización Mundial de la Salud y aspira a que toda la sociedad tome conciencia de lo que considera un peligro latente. «De no poner el freno adecuado, puede derivar en algo realmente peligroso», sostiene.
-Para la mayoría de la sociedad la tuberculosis es una enfermedad de un tiempo pasado, como si fuera algo superado. ¿Cómo ve usted esta percepción?
-No es una enfermedad del pasado, la gente piensa que sí que lo es. Hemos fracasado, porque no hemos sido capaces de diseminar el conocimiento y la magnitud del problema. Es lógico que en los países de Europa Occidental esté en una menor proporción, porque se ha hecho un muy buen trabajo, pero todavía hay países en los que tenemos un millón de casos anuales, como son la India o China.
-En un mundo globalizado como el actual, ¿cómo afecta eso?
-Tú hoy tomas un avión y mañana estás en Nueva York o Nueva Delhi, e incluso sin salir del avión, con seis horas de vuelo, ya se puede transmitir la tuberculosis. No hay brotes, lo que hay ahora mismo es una pandemia mundial. Calculamos que existen nueve millones de casos en el mundo y que mueren 1.700.000 personas al año. Todo ello es una paradoja porque es una enfermedad que se cura muy fácilmente. En un país pobre un tratamiento para la tuberculosis cuesta 20 dólares.
-¿Se ha fortalecido en algunos casos el virus?
-Dentro de esos nueve millones, estimamos que medio millón corresponden a lo que llamamos tuberculosis multirresistente, que no responden al tratamiento. Es una bacteria que muta y, por lo tanto, la gente puede infectar a 20 personas por año. Es un tratamiento muy difícil de dos años, con medicamentos muy tóxicos y no siempre se logra curación. Hay que evitar que el tuberculoso llegue a ser multirresistente.
-Usted logró que Bill Gates se involucrara en su causa.
-Hemos desarrollado un plan mundial de diez años, que cada país debe adaptar a sus propias condiciones. Es un plan muy ambicioso para alcanzar los objetivos del milenio de la ONU y reducir para el 2015 la mitad de las muertes. También trabajamos para introducir nuevas vacunas. Tenemos seis en etapa de ensayo clínico. Bill Gates ha aportado una gran cantidad de dinero a ello. La idea es que otras personalidades pudientes también lo hagan.
-¿A quién se refiere?
-No solo con dinero, ustedes, los españoles, acaban de ganar la Eurocopa, Nadal ganó el Roland Garros, Paul Gasol está en la NBA. Pues pueden apoyar el plan siendo embajadores de buena voluntad. Nosotros hemos fichado a Luis Figo, pero yo ahora quiero que Rafa Nadal hable de tuberculosis. Cuando las celebridades hablan, la gente escucha.
-¿Hubo relajo con la enfermedad?
-Sí, hubo un relajo muy fuerte hace unos años. Con el sida todo el mundo sabe lo que es, todos saben lo que es un condón, todo el mundo. Ahí es a donde queremos llegar con la tuberculosis, que las organizaciones religiosas, que los grupos de la sociedad civil, que los jefes de Estado hablen de tuberculosis.