Algunos aparcamientos prefieren fiarse de sus clientes

A CORUÑA

El Instituto Galego de Consumo, dependiente de la Consellería de Innovación e Industria, ha anunciado que impondrá sanciones a aquellos aparcamientos públicos que apliquen el cobro punitivo del valor de una jornada completa a aquellos clientes que extravíen el tique, como ya ha ocurrido con un párking compostelano. El añadido de «En caso de pérdida de tique se abonará la tarifa de día completo» bajo el listado de tarifas puede leerse en la inmensa mayoría de los estacionamientos coruñeses, aunque a la hora de la verdad, esta medida no siempre se aplica.

Recuento

Esto obedece a que la mayoría de los párkings cuentan con un sistema informático que permite identificar cada vehículo y la hora de entrada del mismo. Y en ausencia de estas innovaciones tecnológicas, lo que prima es la confianza en el cliente. «A no ser que sea notorio que el coche lleva más tiempo del que reconoce el propietario, cobramos según nos dicen. Cada noche hacemos un recuento de los vehículos que quedan y los apuntamos, de modo que sabemos si lleva varias noches durmiendo aquí», asegura José Salgado, gerente del párking Los Mallos, en el que en teoría se aplica la regla del cobro del día completo: «Como norma está ahí, y hasta el momento nadie dijo que estuviese mal», matiza.

Lo mismo sucede en aparcamientos como el situado en la plaza de María Pita -«La mayoría son clientes habituales, y no vas a hacer diferencias», cuenta el encargado-, o en el de la plaza de Galicia.

Pero en los subterráneos más modernos, como los de la plaza del Tebeo o la de Lugo, es un sistema informático el que evita tener que guiarse por el testimonio del usuario. Al entrar en el aparcamiento, una cámara registra la matrícula del coche y, en caso de pérdida, basta con introducir el número de placa en el ordenador para que proporcione la hora exacta en la que se levantó la barrera para permitir el acceso. Lo curioso es que, en la plaza de Lugo, se advierte en un cartel situado en la ventanilla de cobro que deberán abonarse 20 euros en caso de pérdida de tique, lo que hace pensar que funcione más como medida disuasoria o como tarifa aplicable en el caso de que el cliente no se muestre conforme con lo que dicte el ordenador.

Cuestión de practicidad

De todos modos, aquellos en los que se respeta el cobro de jornada completa en caso de pérdida de billete aseguran que esta medida se adopta siguiendo criterios de practicidad: «Habitualmente hay un solo trabajador para ocuparse del cobro, así que no podemos paralizar el tráfico de salida mientras se comprueba en la grabación la hora de entrada del vehículo», explican en el párking de la plaza de Vigo.