El otoño más cálido para los castañeros

Pablo Portabales pablo.portabales@radiovoz.com

A CORUÑA

14 oct 2008 . Actualizado a las 11:07 h.

Más calor que nunca. «Los primeros días del año pasado también hizo buen tiempo, pero tanto calor como este no lo recordamos», destacan Carmen y Alejandro , madre e hijo, los castañeros que desde hace 21 años aparcan delante del centro comercial Cuatro Caminos. Son poco más de las seis de la tarde y no hace falta ponerse el jersey. Al lado de la máquina para asar las castañas sobra hasta la camisa. Es un microclima de toma castaña. «Ufff», contesta Alejandro cuando le pregunto si pasó mucho calor desde que hace una semana comenzó la temporada en la acera de Ramón y Cajal. Por el momento venden poco y, la verdad, es que todavía no apetece ir por la calle con el cucurucho. «Algo se va vendiendo. Las castañas vienen de Ourense», comenta Carmen mientras me ofrece unas cuantas recién salidas de las brasas que rechazo por el cambio climático. En plena crisis, ella asegura que es un producto que no subió mucho. «Antes se vendían a 100 pesetas y ahora a dos euros», apunta. La gente pasa, pero nadie para y Alejandro no deja de sudar. «Ya se agradecerá el calor de las castañas», vaticina. Sobre ruedas. Sobre dos y sobre cuatro. Ahí tienen a un grupo de coruñeses aficionados a los clásicos Escarabajos de Volkswagen y a una nutrida representación del mundo de la arquitectura montados en bicicleta. la primera imagen corresponde a la concentración organizada por el Escaravelllo Club de Galicia, que coordina Luis Martul, y que logró reunir medio centenar de vehículos y a un centenar de personas al pie de la torre de Hércules para apoyar la candidatura del faro. Y los de la bici celebraron una jornada reivindicativa bajo el lema Por una ciudad sostenible con motivo del Día Mundial de la Arquitectura. Los miembros del colegio coruñés, incluido el presidente, Manuel de la Iglesia , hicieron un recorrido desde la plaza de Vigo con el fin de llamar la atención sobre la necesidad de aumentar el desplazamiento por medios no contaminantes. El programa incluyó, además del paseo, una xuntanza-comida-romería en O Portiño. Como para regresar en bici.

Sigo sobre ruedas y les hablo ahora de uno de esos establecimientos coruñeses de toda la vida, Motos Galán, una tienda fundada por Francisco Galán en 1946. Más de seis décadas después, José Luis, el hijo del fundador, conocido en el mundo del motor de la ciudad como Lucho , decidió cerrar durante unas semanas para llevar a cabo una importante reforma «que le hacía falta», apunta el propietario, que empezó a trabajar con su padre en los años 60. «Siempre estuvo en el mismo sitio, Alfredo Vicenti 34, y, excepto alguna incursión en temas náuticos, siempre nos dedicamos a las motos», recuerda Lucho al lado de su hijo, tercera generación de la empresa, que se llama igual que el abuelo, Francisco . Ahí tienen a la familia poco antes de la reinauguración.