Un frío día de Difuntos

A CORUÑA

El clima disuadió a los coruñeses de acercarse a los cementerios, donde la afluencia de gente fue mucho más baja que otros años

02 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ayer, a las doce del mediodía, había gente visitando a sus difuntos en el cementerio de San Amaro. Sin embargo, la afluencia de público fue mucho menor al de años anteriores. Casi todo el mundo echaba la culpa a la lluvia y el intenso frío que hizo ayer durante todo el día, pero algunos empleados del camposanto reflexionaban sobre la pérdida de algunas costumbres: «Desde hace al menos cuatro años el Día de Todos los Santos ya no es lo mismo. Ya no viene tanta gente. Antes, el cementerio ya estaba a tope dos semanas antes con gente limpiando las lápidas y cambiando las flores. Hoy eso se hace dos o tres días antes. Y poco más...».

Los vendedores de rosquillas y velas, de flores y de castañas que tradicionalmente instalan sus puestos en la entrada de San Amaro también lo han notado. «En días como hoy las ventas no son buenas. Compensa venir si hace buen tiempo», explica Daniel, que tiene un invernadero en Ambroa (Betanzos). Y según la señora Marisa, que siempre por estas fechas traslada su puesto de la plaza de San Agustín a Orillamar, son necesarias muchas horas de trabajo para sacarle rentabilidad. De hecho, la jornada de trabajo comienza a las 9 de la mañana y termina a las 5 de la tarde. ¿Y no hacen una pausa para comer? «Ay, eso sí. Nos vamos a la cafetería». Con los ocho ayudantes que tuvo ayer era fácil organizar los turnos. Sobre las flores más vendidas, la señora Marisa no lo tenía muy claro: «Se vende todo». Finalmente, aseguró que los crisantemos ganan la partida, a seis u ocho euros el paquete. Aunque Daniel, su competencia amistosa, vendió mejor los claveles, siempre acompañados con verde. Peores ventas de rosquillas y velas tuvo Teresa Regueira; hasta el mediodía solo tuvo 30 euros de ganancias: «Esto é unha ruina. Non ven xente. Nótase a crise».

El alcalde, Javier Losada, acompañado por miembros de la corporación (aunque con la ausencia de los concejales del BNG) presidió ayer los actos de conmemoración del Día de Difuntos. Como es tradición, realizó una ofrenda floral ante la Cruz de los Olvidados y, posteriormente, hubo una actuación de la Coral Polifónica Follas Novas. La comitiva se trasladó después al cementerio civil, donde los concejales depositaron una corona de laurel ante el monumento dedicado a los Muertos por la Libertad.

Finalizados estos actos oficiales, sobre la una de la tarde, se notó una mayor aglomeración en las entradas y salidas del cementerio. Aunque no se produjeron atascos de importancia, en los accesos a Orillamar y esta propia calle sí experimentaron una mayor densidad del tráfico a esa hora. De todas formas, tal y como admitió el alcalde, la mayor parte de la gente acudió a los camposantos andando o en transporte público.

El pasado viernes sí hubo más gente en los cementerios y, quizás hoy, si mejora el tiempo, vuelva a llenarse San Amaro con las visitas de los coruñeses.