Las peleas en la zona del Orzán se han convertido en una de las grandes preocupaciones del movimiento vecinal en A Coruña. Al menos eso es lo que transmitieron ayer los representantes de los distintos colectivos durante la reunión anual de participación ciudadana que mantuvieron con los responsables del Cuerpo Nacional de Policía en la provincia. El aumento de las intervenciones de armas blancas, un hecho que constataron los propios agentes, es el motivo del incremento de esa preocupación. Recientemente, según explicó el comisario provincial de A Coruña, José Luis Balseiro, un joven que participó en una de las peleas estuvo incluso «a un centímetro de la muerte».
Desde el mes de agosto son ya un total de dieciséis las personas que han resultado heridas en las calles de la zona del Orzán por participar en una pelea.
Para responder a esa inquietud, los agentes de la policía detallaron las acciones que están llevando a cabo y explicaron que para el cuerpo es muy importante frenar ese tipo de actuaciones. Explicaron que en las peleas no solo se imputan a los que actúan, también a los que intimidan o alientan a los que protagonizan la acción. El problema, comentó Balseiro, es que muchas veces la actuación de los agentes no va acompañada con una respuesta judicial y, en un mínimo de tiempo, el detenido está en la calle.
En este sentido, el subdelegado del Gobierno, José Manuel Pose, apuntó que en lugares en los que se mezclan una concentración de personas, alcohol y droga, hay violencia.
Otra de las inquietudes que manifestaron los vecinos fue la preocupación ante los asaltos que se han sucedido en varios chalés ubicados en el municipio de Oleiros. En este sentido, los agentes explicaron que se está colaborando estrechamente con la Guardia Civil.
Penamoa
También hubo preguntas relacionadas con la eliminación del poblado de Penamoa. En relación a este asunto, Balseiro explicó que no llevaban directamente el tema, pero que estarían atentos al impacto que pudiera tener en otras áreas de la ciudad la eliminación del poblado. El que echó la vista atrás remontándose a la manifestación «ilegal» que protagonizaron vecinos de Mesoiro para protestar por los realojos en la zona fue el representante de los vecinos de O Portiño. Explicó que su barrio era uno de los que, a la vista de las estadísticas, presentaba un menor índice de delitos, y ahí vivían gitanos. Por ello, notó cierto racismo en la manifestación.
Ante la apreciación, el subdelegado del Gobierno explicó que «en el momento en el que se toma una avenida con niños no se va a cargar contra ellos, pero hubo sanciones». Sin embargo, matizó que parece que se está por buen camino y «no me gusta mirara atrás», añadió el subdelegado.
Botellón
Junto a todos estos temas, los vecinos también preguntaron sobre la pornografía infantil en la red, sobre los menores que están en la calle con sus padres marginales, sobre el botellón y los comas etílicos o sobre los ruidos. En este sentido, su preocupación era conocer hasta qué punto pueden actuar los agentes. Pese a las reclamaciones lanzadas, los colectivos vecinales aplaudieron la actuación del cuerpo de seguridad en la ciudad y reconocieron la labor que están haciendo.