El actual edificio de la Comandancia Militar de Marina en Alférez Provisional entró en servicio a comienzos de la década de los cincuenta. Costó cerca de seis millones y medio de pesetas de entonces y se componía de dos cuerpos, uno para oficinas y despachos, que da a la citada avenida, y el otro destinado a viviendas, con entrada por la zona portuaria del muelle de Baterías.
Cuando comenzó a funcionar el edificio, la plantilla tenía 46 jefes, oficiales, administrativos y vigilantes de pesca y 34 marineros. Su zona de jurisdicción abarcaba desde Sada hasta Noia.
Aunque la autoridad máxima era el capitán general del Departamento Marítimo con sede en Ferrol, el comandante militar de Marina tenía poder y autonomía para que pudiese ser considerado como una especie de gobernador marítimo, al modo y usanza del gobernador militar.
Con la graduación de capitán de navío (equivalente a lo que es un coronel del Ejército), ejercía, además, como capitán de puerto y regía y controlaba, no solo el tráfico de la Armada, sino el mercante y pesquero.
Cuando comenzó, en julio de 1936, la Guerra Civil, era comandante de Marina José Contreras Rodríguez, padre Contreras Franco, futuro capitán general de Ferrol. En 1939 le sucedió Ángel Suances Piñeiro, que fue el comandante que más permaneció en el cargo, pues estuvo hasta 1948, además de ser el único que ostentó el puesto con el grado de contralmirante.
Llegó después Pedro Fontenla Maristany, que dirigió el traslado al nuevo edificio, siendo sustituido, en 1953, por un marino de sonoros apellidos: Carlos Pardo de Donlebún y Pascual de Bonanza, que casi batirá el récord de Suances, pues estuvo hasta 1962. Le siguió Antonio Díaz- Pache, al que relevó, en 1967 Ramón Liaño de Vierna, que cesó en 1970.
Vino después Félix Bastarreche, que vivió el desastre del Urquiola, en 1976. Le sucedió Manuel Alonso Pena y, ya más recientemente, otros marinos como Marcial Fournier Palicio, Manuel Carlier Pacheco y Antonio Díaz-Pache Montenegro (hijo del de los años 60). Tuvo la mala suerte de que poco antes de dejar el cargo sucediese la catástrofe del Mar Egeo que conmocionó a la ciudad
Después de estos vinieron José Carlos Couce Caínzos, Juan Carlos Salazar Camarero y Jorge Andrade Couce.