El borrador del documento inicial del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) reserva dos amplias parcelas que suman en total 42 hectáreas para la construcción de las más de dos mil viviendas de protección pública que la Consellería de Vivenda e Solo prevé construir en la ciudad coruñesa durante los próximos años bajo el paraguas del Plan Sectorial de Vivenda.
La mayor cantidad de viviendas públicas se colocará en el Ventorrillo, entre la tercera ronda y Visma, en un área que tiene un total de 29,3 hectáreas de superficie, donde se concederá una edificabilidad máxima de 0,7 metros por metro cuadrado.
La densidad edificatoria será incluso menor en el caso del segundo de los emplazamientos seleccionado por el equipo redactor del nuevo planeamiento, que afecta Mesoiro y Feáns, con un área total de superficie de 13 hectáreas, con un coeficiente de edificabilidad del 0,6 por ciento.
Esa reducción en la densidad edificatoria de los nuevos barrios se debe a la pretensión expresada por Joan Busquets de «humanizar y redimensionar» la ciudad. «A un Novo Mesoiro no tiene que sucederle otro nuevo, como a un bloque de edificios no tiene que continuarlo otro. Se trata de alternar viviendas con equipamientos para conseguir una ciudad más vivible», manifestaba el urbanista catalán a la hora de presentar las conclusiones de su informe previo.
Un regato como nexo
De acuerdo con la descripción del plan sectorial, los objetivos del planeamiento coruñés contemplan «crear un nuevo tejido urbano que relacione el Barrio de Mesoiro con Feáns» y los criterios para la ordenación establecen «absorber en la ordenación como pieza estructurante de los espacios libres el regato existente articulando la comunicación entre los dos barrios y crear un cinturón verde de separación de la tercera ronda».
En conjunto, los dos ámbitos previstos por el equipo redactor suponen la creación, en un plazo máximo de cinco años, de una superficie edificable mínima de 174.053 metros cuadrados destinada íntegramente al uso de vivienda protegida, que permitirá, al menos, la creación de 1.755 nuevas viviendas sometidas a este régimen.
El resto de pisos que contarán con algún tipo de protección oficial que sirva para moderar su precio se repartirán por diferentes zonas de la ciudad hasta completar las 11.500 unidades residenciales programadas en el nuevo Plan General.