El perro de la duquesa y el vagabundo busca casa

A CORUÑA

Kike, la mascota de un indigente al que Cayetana de Alba donó 360 euros, sigue vivo. Tiene 17 años y espera ser adoptado

19 ene 2009 . Actualizado a las 20:34 h.

Kike saltó al papel cuché en 1998, cuando su propietario, un conocido indigente que pide limosna a las puertas de un supermercado del centro, aseguró haber vendido sus escasas pertenencias para poder operarlo. Lo había rescatado cinco años antes, contó, de un contenedor, y moriría si no se le intervenía para retirarle la bolsa de plástico que se había tragado. Su historia mereció entonces la atención de la duquesa de Alba, que llegó a recompensar con 360 euros tan generoso gesto. La donación arrastró tras de sí a las teles y su dueño fue llamado incluso a contar tan peculiar y sorprendente capítulo en una cadena nacional.

Hace unos meses, en octubre pasado, el mismo mendigo dio por muerta a su vieja mascota, para la que, aseguran los vecinos, había pedido lastimosamente limosna para restar dolor a su agonía final. Hoy, le acompaña otro perro, más cachorro.

Pero aquel fiel y llorado compañero... no ha pasado a mejor vida. Y nunca mejor dicho. Acogido temporalmente por la clínica veterinaria Aparici Feal, sigue esperando a que alguien se apiade de su auténtica vida de perros y lo adopte para terminar sus días -tiene 17 años- a cubierto y en un hogar confortable.

Esta no menos peculiar resurrección se ha revelado por obra y gracia de la tecnología. «A este perro lo vemos desde hace años en la clínica -cuenta la veterinaria Beatriz Aparici- y tiene implantado un microchip, de modo que cuando el 2 de enero nos llamaron de la perrera y nos lo trajeron, supimos que era Kike».

Comprobaron su estado físico, y la especialista es clara: «Es mayor, pero está bien, está lozano y creemos que después de todo esto, se merece acabar sus días en un auténtico hogar». Por eso, decidieron acogerlo temporalmente en la clínica a la espera de que alguien se apida y decida adoptar a Kike, el perro de la duquesa y el vagabundo.