El nuevo Museo Militar ya es mayor de edad. Ayer, Manuel Mateo, general jefe de la IV Subinspección del Ejército de Tierra, organismo del que depende el recinto cultural coruñés, inauguró las nuevas dependencias del complejo, que han servido para duplicar la capacidad del mismo hasta los tres mil metros cuadrados de superficie expositiva.
La obra fue posible por un convenio entre el Ministerio de Defensa y Ayuntamiento. Así, el Ayuntamiento aportó el 80% de la inversión, es decir, 600.000 euros, para construir un edificio anexo al museo en una parcela de 360 metros cuadrados propiedad de Defensa. Por su parte, el Ministerio de Defensa asumió el 20% restante, 150.000 euros, para mantener el museo abierto al público y con visita gratuita, mantener e incrementar las colecciones así como su actividad didáctica y formativa e impulsar su desarrollo.
«Hace 23 años, el entonces alcalde, Francisco Vázquez, escribió en el libro de oro del Parque de La Maestranza una dedicatoria en la que podía leerse: 'Mi deseo e ilusión es que esta colección sea el embrión de un museo que refleje la historia militar de Galicia y sirva a todos los ciudadanos, sobre todo a la juventud, a conocer su propia realidad'. Hoy, aquellas palabras, que empezaron a tomar forma con la apertura del edificio en 1992, son una realidad», dijo el alto responsable militar durante el acto inaugural.
Mateo defendió los museos «como una herramienta clave para comprender la historia. «A los militares -añadió-, nos sirve para seguir el ejemplo de los que nos precedieron y aprender de nuestros errores para no volver a repetirlos, además de para acercarnos a la sociedad, para que nos conozcan».
Las nuevas dependencias del Museo Militar incluyen una sala dedicada específicamente a la Guerra de la Independencia, que será uno de los grandes atractivos del centro a lo largo del presente año, en el que se celebra el bicentenario de la batalla de Elviña, uno de los grandes hitos bélicos de la ciudad.
Javier Losada agradeció la colaboración institucional con otras administraciones, especialmente con el Ministerio de Defensa, del que recordó su aportación para hacer de uso público el hospital Abente y Lago, el edificio que alberga la Fundación Luis Seoane o el parque de La Maestranza. «Hoy soy un alcalde feliz, porque estamos ante un ejemplo de la ciudad que quiero, la que hacemos entre todos y con la colaboración de todos», señaló instantes antes de descorrer la placa conmemorativa de la inauguración de las nuevas dependencias.
Losada insistió en el poder de atracción del recinto cultural, «que ya es uno de los más visitados de la ciudad» y José Navas, el director, añadió su deseo de que la nueva reforma «sirva para atraer a más visitantes» que los 350.000 que acumula.