«Los términos que mejor definen al grupo son honradez y sinceridad»

F.?M.

A CORUÑA

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Comenzó la primera legislatura de la democracia siendo el séptimo teniente de alcalde, por UCD, y la terminó como primer edil, sustituyendo a Domingos Merino. Joaquín López Menéndez centró su vida profesional, al margen de la política, en su puesto de ingeniero jefe del Servicio de Obras y Vías de la Diputación, cargo que tuvo que abandonar, a su pesar, el pasado mes de agosto, al cumplir los 70 años: «Me retiraron. Y te aseguro que no por gusto, sino a la fuerza». -¿Qué recuerdos guarda de aquella corporación? -Recuerdo todo aquello, en primer lugar, con treinta años menos, como un pecado de juventud. Un aprendizaje enorme ante algo totalmente desconocido. Y trabajo, mucho trabajo, desde el alcalde hasta el último funcionario. Pero los términos que mejor definen a aquel grupo son, sin duda, honradez y sinceridad. -¿Realmente se llevan tan bien todos los concejales de entonces como afirman? -Éramos todos amigos. Pero, sobre todo, teníamos muy claro para qué estábamos allí: para trabajar. Representábamos al pueblo y eso estaba por encima de ideas políticas. Incluso el tránsito de una alcaldía de la izquierda nacionalista, cono la de Merino, a la mía de UCD, que muchos consideraban la derecha continuista, se hizo con total normalidad. -Cuentan que los plenos se prolongaban hasta la madrugada. -Terminábamos a las tantas de la mañana, pero se establecía que era medianoche por decreto. -¿Han cambiado mucho las cosas en la política en este tiempo? -En aquel entonces era algo más vocacional. Nadie sabía lo que era meterse en eso, se actuaba más por el sentimiento. Ahora es distinto. Hay quien incluso se ha olvidado del interés del ciudadano, y ahí pierde su razón de ser. Y eso el pueblo lo percibe. -¿Por qué dejó la política? -Mi hija pequeña, un día, me vio entrar en casa y se echó a llorar, no me reconocía. Así que dejé aquello. Además, nunca fui un político profesional. Estuve ahí porque me lió José Luis Meilán.