Algunas librerías ya ofrecían ayer el tercer tomo de la trilogía «Millennium», que sale al mercado mañana
17 jun 2009 . Actualizado a las 11:48 h.Ya podemos desvelar qué le depara el destino a Lisbeth Salander. El evento editorial más relevante de los últimos años -la salida al mercado de la edición española del último tomo de la trilogía Millennium, de Stieg Larsson: La reina en el palacio de las corrientes de aire-, esperado como maná del cielo por infinidad de adeptos a la tétrica historia del malogrado autor sueco, se ha visto en cierta medida desinflado por el avance de alguna librería que, saltándose el reloj que marcaba los días que faltaban para su estreno en infinidad de escaparates, comenzó ya ayer, a 48 horas de la crucial cita, a vender el libro por sus correspondientes 22,50 euros la unidad.
Por las calles del centro de la ciudad podían verse numerosos ejemplares en manos de lectores que no pudieron esperar para conocer el desenlace del último gran best seller. El origen de estos volúmenes estaba en una librería donde el que se espera que sea el superventas del año desapareció de las estanterías antes de que pudieran echar el cierre. El boca a boca funcionó. Al que se llevó el último ejemplar le había dicho una amiga que en ese lugar ya estaba a la venta, porque a ella se lo había comentado su novio, que, a su vez, se enteró por vaya usted a saber quién. El caso es que cada uno se llevó su correspondiente novela. Resultado: libro agotado antes de salir a la venta.
Según la dependienta de la librería, no habían recibido ningún tipo de advertencia sobre el día en el que debían ponerlo a la venta -como sí sucedió en otras ocasiones-, de modo que, según recibieron la primera remesa ayer, ya lo plantaron en el escaparate.
Esta medianoche
No es este el único punto en el que adquirir el libro con antelación. Otro establecimiento de la ciudad anunciaba ayer a sus clientes que ya podían pasar a recoger sus ejemplares; y algún quiosco mostraba el tomazo de 854 páginas en lugar destacado entre la prensa del día.
De todos modos, no existe unidad de criterio a la hora de decidirse sobre cuánto falta para que se ponga oficialmente a la venta. A escasos metros del escaparate antes citado se encuentra otro que muestra un cartel que advierte de que queda un día, mientras que en otra céntrica librería un anuncio idéntico duplica el tiempo de espera citando a los clientes para pasado mañana. El hecho es que la fecha anunciada por la editorial es el día 18. Por ese motivo, algunas librerías tienen previsto abrir sus puertas esta medianoche y hasta las dos de la mañana para satisfacer a los más impacientes lectores, que son numerosos.
Quien no quiera esperar otros veinte días más a que salga la segunda edición, más le vale hacer vigilia esta noche. Muchos establecimientos han habilitado listas de reservas ya saturadas que hacen que el esperado libro corra el riesgo de agotarse en tiempo récord.