«Los grandes partidos le fallaron muchas veces a La Coruña»

A CORUÑA

Dice que el idioma es una elección personal y le recuerda a Negreira que «debe cumplir y llevar el topónimo al Parlamento»

20 jul 2009 . Actualizado a las 12:03 h.

Carlos Marcos (A Coruña, 1961) vive el ecuador del mandato de la alianza PSOE-BNG con un «amargo sabor, el de la traición a los principios básicos de la ciudad y del coruñesismo, que nos han postrado en un letargo del que tenemos que salir entre todos, porque con este liderazgo, o más bien con la falta de él, no vamos a ningún sitio». Por eso, Marcos, que se define como «padre de familia numerosa, católico y que aspira a una ciudad mejor para sus hijos y para el futuro de todos los coruñeses», anuncia que su sueño está ya en mayo del 2011. «Unión Coruñesa será una fuerza decisiva en la corporación y esa será la mejor noticia», afirma.

-De sus críticas no se libran ni PP, ni PSOE, ni BNG.

-Los grandes partidos le han fallado muchas veces a La Coruña. Buscan exclusivamente la confrontación y no son capaces de ponerse de acuerdo en nada y eso perjudica, claramente, los intereses de la ciudad. No tienen grandeza ni altura de miras, no están al nivel de La Coruña. Esa es su diferencia con nosotros, que tenemos un compromiso claro, profundo y transparente con la ciudad y que, además, entendemos que debe estar por encima de las siglas. Y en las elecciones municipales, es bueno recordarlo, no se trata de ser de derechas o de izquierdas, sino de privilegiar lo que realmente le interesa a la ciudad.

-¿Su ideario es localista?

-Hay que romper con la idea falsa de que para ser un buen gallego hay que ser un mal coruñés. Soy coruñés, gallego y español y hay que decirlo así, sin complejos. La Coruña ha sido siempre solidaria y generosa con toda Galicia y muchas veces hemos recibido a cambio incomprensión e incluso desprecio, pero no por parte de los ciudadanos, sino de una clase política mediocre que cada vez tiene un nivel más bajo.

-¿Qué opina del debate lingüístico?

-Que Feijoo obtuvo muchos votos por ello y no ha cumplido con sus promesas. Espero y deseo que cumpla, pero sus primeros pasos están sembrando dudas. Su compromiso no fue hacer una encuesta, con dudosas garantías, sino legislar para que se respete la libertad individual a la hora de elegir la lengua vehicular y sobre todo el derecho de los padres para elegir, en libertad, sobre cómo educar a nuestros hijos. Soy dueño, por derecho, de dos idiomas y utilizaré, en cada momento, el que me dé la gana. No acepto ninguna imposición. Lo que el Bloque pretende con el idioma es impropio de una sociedad libre y democrática. Quiero que la lengua vehicular de mis hijos sea el español y quiero que conozcan su otra lengua, el gallego. El que ellos decidan utilizar después será cosa, exclusivamente, de su decisión personal.

-¿Y del topónimo?

-Negreira debe cumplir su compromiso de llevar el tema del topónimo al Parlamento. Si no lo hace estará incumpliendo su palabra. Yo quiero creer que acabará llevando la L al Parlamento. En todo caso se lo recordaremos.