Sin noticias del topónimo

A CORUÑA

Losada le pidió al máximo mandatario autonómico «que controle un poco más» a los ediles de su partido en María Pita

21 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La visita de Alberto Núñez Feijoo a A Coruña se anunciaba tensa. Sus primeras semanas en la presidencia de la Xunta se saldaron con varios choques verbales a cuenta de temas tan estratégicos como la construcción del puerto exterior, la torre de la justicia, el topónimo o el tamaño del área metropolitana.

Ayer, de la bronca se pasó a los abrazos. Feijoo llegó puntual a María Pita y entró con su C6 hasta la misma puerta del Ayuntamiento, donde le esperaban el alcalde, Javier Losada, y, a pocos metros, el delegado de la Xunta en A Coruña, Diego Calvo, además de una docena de reporteros gráficos que no perdieron detalle del encuentro.

Juntos subieron la escalera de honor y saludaron a toda la corporación, alineada en la planta noble. Solo faltaron los nacionalistas Xoán Martínez Cajigal y Margarida Vázquez.

Tras los saludos protocolarios, firmó en el libro de honor de la ciudad. «Nesta primeira visita como presidente da Xunta de Galicia a esta cidade de A Coruña, co compromiso de non defraudar a esa cidade, clave no benestar e modernización de Galicia... as poucas semanas de que a torre de Hércules estea xa no Patrimonio da Humanidade, os meus respectos á Corporación e á cidade», puso como dedicatoria el presidente de la Xunta antes de recibir una torre de Hércules de plata personalizada.

Luego, llegaron los primeros discursos protocolarios en el salón de plenos y la foto de familia. «Tenéis una ciudad muy bonita en la que cualquier persona que no haya nacido aquí seguro que le gusta para vivir», regaló el presidente de la Xunta a modo de elogio tras glosar el importante papel de «La Coruña» en el desarrollo y la modernidad de Galicia.

Un primer turno de reuniones le llevó a compartir más de una hora con los portavoces de los tres partidos. A continuación, llegó el cara a cara con Javier Losada. Una hora y media de conversación dio tiempo para hablar de más de medio centenar de asuntos pendientes. También para intercambiar opiniones sobre la actualidad política y para que Losada le pidiera a Feijoo que «controle un poco más» a los concejales del grupo municipal del PP en María Pita. Fue el único no que recibió el regidor ayer, «porque se nos puede pedir colaboración institucional, pero no que instemos a nuestros concejales a abandonar la labor de oposición», según manifestó luego el presidente autonómico.

Ello no impidió que Losada confesara que la maratoniana reunión «fue muy agradable» y que Feijoo destacara el clima de entendimiento entre las partes. De lo que no se habló en las casi cuatro horas que Feijoo permaneció en María Pita fue del contencioso del topónimo. «No salió el tema», dijeron ambos al ser cuestionados por ello.