En el fútbol los fichajes se contagian como la peste. Los culebrones son otro clásico veraniego más. En la Liga ACB, los traspasos son noticia. Y más si se trata de una operación de tres millones de euros. Esa es la cantidad que el Barcelona ha ofrecido al Joventut por Ricky Rubio. Joan Creus, secretario técnico de los culés, asegura que es «una de las mejores ofertas que se ha hecho nunca en Europa». En principio, el club de Badalona rechazó la propuesta argumentando que el Real Madrid había puesto sobre la mesa 3,5 millones. Con las cifras que se manejan, Rubio podría convertirse en el fichaje más caro realizado por un equipo español de baloncesto, ya que los pagos generosos de cláusulas de rescisión suelen venir a cargo de conjuntos de la NBA.
El serbio Milan Gurovic es hasta la fecha el jugador por el que un club de ACB ha pagado más dinero. El Peristeri griego recibió 500 millones de pesetas (poco más de tres millones de euros) del Barcelona en 1998. Además, el club catalán acordó abonarle al alero 4,5 millones de euros en cinco temporadas.
Raúl López
Raúl López protagonizó el segundo traspaso más caro de la máxima categoría del básket nacional. Como Rubio, se estrenó en la ACB con el Joventut. Y el Real Madrid pagó 300 millones de pesetas (1,8 millones de euros) por el jugador en el 2006.
Rubio es el eje de un culebrón que nada tiene que envidar a las tramas de los grandes traspasos del balompié. En abril confirmó que iba a inscribirse en el draft de la NBA. Estaba convencido de que, con 18 años, lucharía por el codiciado número uno. Con esa fe, ignoró opciones de franquicias cuyos proyectos consideraba débiles. Además decidió demandar al Joventut por creer que su cláusula de rescisión, de 4,7 millones de euros, era excesiva si se comparaba con el salario que percibía, establecido en unos 70.000 euros.
Pero los Timberwolves de Minnesota eligieron al catalán en el puesto número cinco. Rubio, que ambicionaba estrenarse en un equipo mejor, acabó descartando su desembarco en la NBA.
Después del adiós a la Liga estadounidense y su evidente divorcio con los verdinegros, los clubes españoles comenzaron a flirtear con el jugador.
El Joventut asegura que el Real Madrid llegó a ofrecer 3,5 millones, aunque otras fuentes situaron la propuesta de la entidad blanca en unos 4. Los directivos de Badalona sostienen que el Olympiakos griego también ha pujado por el joven astro y que la cantidad de los helenos supera a la de los culés. El Barcelona ha pasado de 2,3 a 3. Y cuenta con la baza de que Rubio ha indicado que preferiría seguir viviendo en Cataluña con su familia (precisamente el entorno familiar juega un papel clave en las negociaciones). «Él está dispuesto a venir al Barça», insiste Creus. Pero la Penya quiere seguir adelante con la partida, consciente de la magnitud de la operación. Jordi Villacampa, presidente del Joventut, aseguró ayer que no podía aceptar los 3 millones de los azulgranas después del jugoso pastel que ofrecían los merengues.
Un Xabi Alonso, diez Rickys
Con el Europeo en puertas y en plena concentración de la selección española, Rubio es la gran perla del mercado del básquet. Pero, a pesar de que su fichaje puede marcar un récord, las cifras del fútbol están a años luz de las de la canasta. El montante del traspaso de Xabi Alonso del Liverpool al Madrid, treinta millones de euros, multiplica por diez la oferta del Barcelona por Rubio. Por un Xabi Alonso, diez Rickys. Y el vasco ocupa el cuarto puesto en el ránking de los futbolistas más caros. Pero, en este sentido, el fútbol juega otra Liga.