«Ahí está la polémica», afirmó anoche el alcalde, Javier Losada, señalando a las 35.000 personas que había en la playa de Riazor. Lo hizo poco después de que el propio Raphael, que en ese momento ya estaba sobre el escenario, le dijese: «Pocas veces he cantado en un sitio tan bonito como este». El cantante de Linares se mostró encantado de que desde las tablas se viese la torre de Hércules, y comentó con el regidor el nombramiento del faro como patrimonio de la humanidad.
El artista llegó a la ciudad por la tarde, a las seis, y se fue directo a Riazor para entrenar la voz de cara al recital, un proceso en el que empleó buena parte de las horas que faltaban para el concierto. Fue en ese lapso cuando Javier Losada y Carlos González-Garcés se acercaron a saludarlo.
El alcalde aprovechó la ocasión para felicitar al concejal de Fiestas por un programa que calificó de «éxito» y por un cartel del Noroeste Pop Rock «adaptado a todos los públicos». «Ayer -por el jueves- se llenó con Hombres G y mañana se llenará con un concierto de rock», vaticinó. También recordó la buena acogida que tuvieron Pitingo y Mägo de Oz y aseguró que las fiestas del próximo año «serán aún mejores».
Asistencias médicas
La noche del jueves, con el concierto de La Unión, Calle 13 y Hombres G, los equipos de emergencias prestaron asistencia a 13 personas y trasladaron a tres a centros médicos. En el Chuac, el servicio de urgencias atendió a una pareja de jóvenes con intoxicación etílica, que recibieron el alta a las cinco de la madrugada.