Las fiestas colapsan los párkings

A CORUÑA

Las plazas subterráneas escasean en el centro de la ciudad y no abastecen la demanda de los vehículos que acuden a los actos programados

17 ago 2009 . Actualizado a las 11:19 h.

Los párkings municipales del centro de la ciudad se ven obligados a colgar el cartel de completo varias veces al día. Desde que comenzaron las fiestas de María Pita los espacios subterráneos parecen ser la opción más buscada por todo aquel que haga uso de su vehículo particular para acercarse a los festejos.

Un total de diez párkings de uso público tratan de abastecer la demanda de aparcamiento en el centro de la ciudad. Se trata de más de cinco mil plazas de aparcamiento que se llenan en las horas centrales del día y que no alcanzan a cubrir la demanda que se registra en los últimos días.

Al escasear los espacios en las zonas públicas subterráneos surge el nerviosismo de los conductores y el caso circulatorio en las vías. La doble fila y el aparcamiento inadecuado se registran en estas fechas con mayor incidencia.

Colas en el interior

A pesar de que a pie de calle los aparcamientos anuncian que no existen plazas disponibles para los coches, estos insisten en buscar un hueco en el interior, formando largas colas en la entrada.

Una vez que el usuario ha conseguido situar adecuadamente su vehículo en el párking moverse en sus instalaciones tampoco parece tarea fácil. Los ascensores no descansan y las personas con dificultades de movilidad se ven obligadas a esperar ante las puertas de los elevadores.

Los cajeros automáticos también registran largas colas de espera para abonar el importe. El párking de la plaza de Lugo tenía ayer a las dos del mediodía alrededor de veinte personas a la espera para retirar su tique. «Mientras hacemos cola también sube el importe», afirmaba Paula monedero en mano.

El párking de la plaza de Lugo comenzaba a llenarse ayer a partir de las seis de la tarde, horas antes del comienzo de los conciertos. De las 376 disponibles quedaban libres menos de 90. Se preveía colgar el cartel de completo antes de la llegada del atardecer.

Plazas improvisadas

Las paradas de autobús y las de taxi se empiezan a convertir en plazas de aparcamiento improvisadas. Los taxistas afirman sentirse gravemente afectados por la invasión de vehículos en sus zonas específicas y demandan que se delimite con claridad los límites de sus paradas.

«Necesitamos que el Ayuntamiento vuelva a pintar las paradas de taxi y que no se recorten ni un metro más», demandaba ayer un taxista que esperaba clientela en la plaza de Ourense.

Los trabajadores de este gremio piden respeto y que la ante la falta de plazas de aparcamiento se opte por usar el transporte público.