27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Los políticos echan jarros de agua fría que nos hacen despertar de sueños. El Puerto ha dicho no a la isla que dibujó el plan Busquets, un plan ambicioso y también mejorable. No es la primera vez que esto sucede. Ni la última. Por el camino han quedado otros planes para situar la ciudad en el mapa del mundo, como los de Nouvelle, también para el puerto, o Hadid, para el castro de Elviña. Se han acostumbrado a frotarnos los ojos con lejía.