Al Coliseo se le cruzan los cables

A CORUÑA

La Arroutada Party concentró ayer en el recinto multiusos a 1.500 internautas entregados a las últimas novedades del mundo informático

11 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La resaca informática se hizo latente a primera hora de ayer en el Coliseo de A Coruña. En el ambiente se respiraba el olor a chamuscado de los cortocircuitos del cerebelo de la noche anterior, aunque algunos todavía se mantenían en pie con ganas de más. Eran las doce de la mañana y los colchones, los sacos de dormir y las tiendas de campaña se mezclaban con los videojuegos o las descargas MP3.

El buen rollo está asegurado. Alejados de tópicos frikinianos, los internautas conviven durante cuatro días en una especie de comuna hippie. «Si quieres recibir, primero tienes que dar. Estoy de acuerdo con la política de la Arroutada Party», confiesa José Ramón Merelos, bajo el nick, Jota. Vestido con una bata de casa, un chándal y después de haberse tragado las cuatro partes de La Jungla de Cristal de un tirón comenta que lo de la bata es porque así está más cómodo. «Si estuviera en mi casa estaría con ella, así que aquí igual. Además, ayer me cogió el frío por no tenerla puesta», explica Jota.

El equipo es importante. Y sino que se lo digan a Male, Ribbi, Botas y Speaker, los Fórmula 1 de la Arroutada Party. La carrocería es made in Carballo, a lo Mcgyver. Cuatro pantallas panorámicas con sus respectivos asientos para coches. El volante, unido a los pedales y a correr en el Rfacto, una competición que simula las carreras de Fórmula 1. Hasta el punto de que el circuito que utiliza el videojuego es idéntico al de las carreras. «Estás conectado con gente de Jerez, País Vasco, Inglaterra, Palma de Mallorca... Pero este que ves aquí [por Male] es el campeón de España. Y yo el único que fui capaz de ganar en pista al campeón», bromea jocoso Speaker.

Por el megáfono, Centollaman coordina el departamento de objetos perdidos: «A ver, hemos encontrado un cepillo de dientes eléctrico, de color azul. Por favor si es de alguno de vosotros, venid a recogedlo», anuncia el simpático locutor. Centollaman comenta que lo que más le ha sorprendido del evento es que la gente es muy respetuosa, «no hay problemas, te entregan todo lo que encuentran», explica.

Pero todavía quedan muchas horas de fiesta internauta porque, como dice el presidente de la organización, Marcos Fariña, «la gente viene aquí a pasárselo bien». Tan bien, que recrean el espíritu original por el que surgió el encuentro: «Una reunión de amigos que se juntaban para compartir las últimas novedades informáticas. Ese es el espíritu», concluye Fariña. Ese, y la afición incontestable de 1.500 personas que pasaron ayer por la Arroutada Party.