Junto con la satisfacción por la concesión de este galardón, fuentes municipales insistieron en destacar que se trata de un reconocimiento a una tradición mantenida «por todos los alcaldes» y reactivada, especialmente en algunos aspectos, durante el último cuarto de siglo, como han sido los trajes de la milicia urbana que pudieron verse precisamente durante la recepción del 31 de mayo a unas ochocientas personas de la ciudad.
De todos modos, las mismas fuentes llaman la atención sobre hechos como el respaldo de la Casa Real «conseguido el año pasado por el alcalde» y apuntan como «algo que resulta muy excepcional, en un mismo año y en una misma celebración», la presencia de los Reyes de España por una parte y de los príncipes de Asturias por otra, todo ello dentro de la misma celebración del 800.º aniversario de la ciudad coruñesa.
Otro de los aspectos que destacan del último año son las actividades que tuvieron lugar con motivo de la candidatura de la torre de Hércules para ser declarada patrimonio de la humanidad y la posterior celebración.