Margo tiene 14 años y es de Senegal. Estudia en el IES Manuel Murguía y ha traído varios trajes de gala senegaleses. Vestidas de verde, amarillo o rojo, de los pies a la cabeza, las mujeres del otro continente van a la última. El español de Margo no es muy fluido, pero sí lo suficiente para explicar que la pañoleta se llama musor, que el vestido recibe el nombre de llere olof y que los zapatos son unos dale. Ella y su compañera Mati han traído un pequeño símbolo de su país porque lo echan de menos. Confiesan que no quieren quedarse en Arteixo. Para la diversión prefieren Senegal. Dónde va a parar. Estos vestidos son la carta de presentación de la exposición intercultural del IES Manuel Murguía y en la que participan alumnos de 16 nacionalidades. No falta el famoso mate argentino o las camisetas de la selección colombiana, ahora que el mundial está a la vuelta de la esquina. Y entre los países destaca Marruecos, Uruguay, Bolivia y Suiza, entre otros. Y es que aunque algunos hayan vivido en el país de los Alpes siguen conservando el seseo de Camariñas.