Si en la calle la tensión del período de alegaciones ha desaparecido, en los despachos de los políticos la artillería verbal sigue funcionando a pleno rendimiento, con una sucesión de reproches entre unos y otros. Ayer, la concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, no dudó en reiterar su acusación más habitual: «El PP miente». Según la edila socialista, «su estrategia en el caso del plan general es la misma que en muchos otros casos, en los que también han utilizado la mentira y la agitación social como arma, razón por la que, para devolver la tranquilidad a la ciudadanía, el alcalde rubrica el compromiso de su puño y letra». Pero para el portavoz municipal del PP, Carlos Negreira, esa firma «no es más que una pantomima sin valor, porque donde de verdad se le da valor a las cosas es en el pleno, que es donde tienen que ratificar el cambio en la ordenanza con el que poner fin al intento de colarnos por la puerta de atrás una norma que suponía la mayor expropiación colectiva de la historia de Galicia. Y no lo digo yo, sino que hago mías las palabras del informe del fiscal jefe del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia». Así, mientras Negreira insiste en la necesidad de abrir un nuevo período de exposición pública con la reforma legal ya incorporada al documento, lo cierto es que Taboadela se defiende apelando al espíritu de la redacción original de la norma. «El único interés del Ayuntamiento ha sido y es garantizar la seguridad jurídica de todos los propietarios», añadió. Y en esa estrategia, se enmarca el envío masivo de cartas a todos los ciudadanos, «porque el PP teme que se descubran las mentiras que ha utilizado para desprestigiar y retrasar el mejor plan posible para la ciudad». Esa fiebre epistolar del gobierno local también será puesta bajo la lupa por la oposición. «Solo espero que si la intención del aún alcalde, Javier Losada, es atacar y criticar a la oposición, que lo haga con el dinero del PSOE y no con fondos públicos», advirtió el líder de la oposición coruñesa antes de explicar que, en su opinión, «la misiva que tiene que firmar Losada es una dirigida a todos los coruñeses que diga simplemente que se ha equivocado y que pide perdón a todos los coruñeses». Negreira también fue criticado por Carmen Marón, que lo acusó de «buscar excusas para no atender su obligación de asistir a la celebración del reconocimiento a la Torre». El portavoz del PP se sorprendió por esas críticas del gobierno local, «que demuestra estar más obsesionado en ver lo que hace Carlos Negreira que en resolver los problemas de los coruñeses y que prefieren vigilar mi agenda en vez de informarnos sobre lo que van a hacer con los siete edificios de cincuenta metros de altura que se pueden construir a pocos metros de la Torre».