Una exposición repasa la obra del padre de la novela gráfica, algo que se venía buscando sin éxito desde las primeras ediciones de Viñetas desde o Atlántico
14 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hubo que esperar trece años pero, al fin, llegó. Los aficionados al cómic pueden disfrutar en esta edición de Viñetas desde o Atlántico de la que, probablemente, sea la exposición más esperada de su historia. Will Eisner, el «maestro de maestros», como le definió el director del salón, Miguelanxo Prado, salda su deuda con A Coruña a través de una muestra que acoge el Palacio Municipal de María Pita, después de haber sido invitado innumerables veces a participar en Viñetas y haber declinado dichas invitaciones por motivos de salud o problemas logísticos.
Fallecido en el año 2004, Eisner llega a la ciudad como quien va a San Andrés de Teixido -como bromeaba Prado en la presentación del salón-, y lo hace a través de quien fue su editor desde los años setenta y, en cierto modo, su redescubridor, Denis Kitchen, que ha realizado una cuidada y nutrida selección de los trabajos más célebres del padre de Spirit.
Adelantado a su tiempo
Considerado el creador de la novela gráfica, Eisner fue, según palabras del comisario de la exposición, «un adelantado a su tiempo, y por eso, un incomprendido». Supo ver las posibilidades artísticas y narrativas de un medio, el cómic, hasta entonces limitado al ámbito del mero entretenimiento y demasiado a menudo relacionado con la infancia. En 1978, con casi cuatro décadas de carrera a sus espaldas, Eisner supo reinventarse y revolucionar el mundo de la historieta con la publicación de Contrato con Dios, una obra que escapaba de cualquier concepto previamente definido de lo que él mismo denominaba narración secuencial.
Nacía así la primera novela gráfica y con ella un sinfín de posibilidades que los autores que le siguieron supieron aprovechar.
De esta obra, así como de otras piezas maestras de Eisner, como Spirit -quizá su personaje más célebre del que el también autor de cómic Frank Miller realizó recientemente una adaptación cinematográfica-, y de álbumes como Nueva York, Avenida Dropsie, la autobiográfica En el corazón de la tormenta o su acercamiento al Quijote de Cervantes, pueden verse los trabajos originales en esta exposición, que viene a mostrar cómo el tebeo se hizo adulto y respetado artísticamente.