El otro contradique de Langosteira

Dolores Vázquez A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Los operarios finalizaron ya la barrera con la que ?se pretende reducir la agitación en el puerto.

22 sep 2010 . Actualizado a las 11:53 h.

Langosteira luce ya un contradique, aunque no es el que centró toda la polémica y generó el retraso en la consecución de un acuerdo entre la Autoridad Portuaria y el Ministerio de Fomento sobre la necesidad de su ejecución, sino el que estaba incluido en la primera y segunda fase de las obras, que son las que se están ejecutando en estos momentos.

Este contradique mide 215 metros desde la alineación del cierre de la explanada sur y su función es reducir el oleaje dentro del nuevo puerto, así como mejorar las condiciones de agitación en los 900 metros del muelle que se están ejecutando. Al igual que el 25 julio, el Día de la Patria, se finalizó el avance del dique principal aunque continúan los trabajos de refuerzo, a nivel marítimo, unas semanas más tarde se concluyó el contradique y aunque se finalizaron las obras en superficie, continuarán las que se deben realizar para asegurar la parte situada bajo el mar.

Si en el caso del primero, mucho más espectacular y cuya construcción supuso un reto en el campo de la ingeniería civil, se opta por grandes bloques de cemento para asegurar su base, en el caso de este contradique el aporte a la zona sumergida es de piedras de un menor tamaño.

«Actualmente se ha finalizado el avance del mismo y se están colocando las capas de protección de escollera, que en la zona del morro llegan a ser de seis toneladas de peso», resaltan desde la Autoridad Portuaria.

Operatividad

Este dique es bastante menos espectacular que el que se construirá y que fue el caballo de batalla de la Autoridad Portuaria que lo consideró imprescindible y luchó por que su ejecución de incluyera en la actual financiación basando su defensa en que es necesario para lograr la plena operatividad del puerto de Langosteira. El que se llamará dique oeste tendrá 1.350 metros y además de la mejora de la seguridad permitirá ampliar en 300 metros la línea de atraque del puerto, logrando con ello además del cierre de la dársena, el atraque en los tres laterales.

El hecho de que se amplíe la capacidad de atraque era una de la demanda de los agentes portuarios, ya que estimaban que Langosteira no era capaz, con la superficie prevista inicialmente, de absorber todas las mercancías que se quieren trasladar del puerto interior. El presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, incidió en la interrelación de todos los elementos en juego y en lo vital que resultaba esta obra más allá de por los factores de seguridad del propio puerto.

La teoría que mantuvo la Autoridad Portuaria era que si no se ejecutaba podría dar al traste con la venta de los muelles, operación necesaria para acometer la financiación de la construcción del puerto exterior coruñés. Finalmente, en el mes de julio, el ministro de Fomento, José Blanco, visitó el puerto exterior y despejó las dudas, respaldando un crédito de 240 millones de euros para la nueva dársena, lo que garantiza el pago de unas obras que podrían peligrar, por problemas derivados del sobrecoste.