El temporal dio un respiro para visitar los cementerios

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

02 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El comentario de las personas que acuden el Día de Todos los Santos al cementerio de San Amaro es el mismo desde hace tiempo: «Cada vez hay menos gente». Sin embargo, quizás porque el temporal dio un respiro, los pasillos de este camposanto coruñés, al igual que el de Santa María de Oza y el de Feáns, estuvieron todo el día repletos de visitantes. Aunque la mayoría de las lápidas y nichos ya tenían al mediodía sus flores renovadas, alguno que otro todavía se escandalizaba por el precio de los ramos: «Por adornar dos ceniceros y por un centro de flores silvestres nos cobraron 95 euros», explicaba una mujer. Reconoció que es un esfuerzo económico que no todo el mundo puede hacer en un momento de crisis y, para ilustrarlo, comentó el detalle que le ocurrió cuando cambiaba las flores en un nicho: «Una señora que tenía al lado y que solo llevaba dos flores en la mano me pidió las tuyas que yo iba a tirar y que todavía estaban en buen estado, porque duran mucho. Y se las di...» De hecho, las floristas que suelen colocar su puesto en la entrada al cementerio comentaron que este año la venta ha sido «regular», a pesar de que el precio de las flores «no ha subido mucho»: 2,50 euros cada rosa o cada crisantemo, y 9 euros la docena de claveles, la flor más demandada para los adornos.

Lo que sí cambió este año fue el ritmo del tráfico en los accesos a San Amaro. Debido a las obras que mantienen cortada una parte de la calle Orillamar, las caravanas de vehículos fueron intermitentes durante todo el día y llegaron por momentos hasta el túnel de María Pita. De todas formas, según comentó la concejala de Transportes, Yoya Neira, en los últimos días hubo un llamativo repunte de usuarios en el bus urbano, conforme a lo que había recomendado el Ayuntamiento, y que evitó mayores colapsos en la zona de los cementerios. La edila, que lleva la gestión de los cementerios municipales, formó parte de la comitiva que acompañó ayer al alcalde, Javier Losada, en la tradicional ofrenda ante la Cruz de los Olvidados y ante el monumento dedicado a los Muertos por la Libertad en el cementerio civil. Losada destacó allí el valor cultural e histórico de este camposanto, donde están enterrados personajes tan ilustres como Manuel Murguía, Eduardo Pondal o Curros Enríquez.