Los discapacitados que acuden a actividades de la Fundación María José Jove se enganchan al deporte
05 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Fundación María José Jove comenzó hace seis años un programa que se llama Esfuerza y cuyo objetivo pasaba por acercar la actividad física a las personas con algún tipo de discapacidad. Desde los primeros cursos las clases de natación, juegos y las actividades en el gimnasio han tenido tanto éxito que ya suponen un premio más que una prueba de superación.
«Uno de los que suele venir pasó varios meses en casa por una operación y la familia nos contó que hacía los ejercicios de movilidad él solo», cuenta Olalla Rábade, una de las monitoras de estas actividades desde hace cuatro años. Precisamente la relación que se construye entre los instructores y los discapacitados que acuden a estas clases es otro de los grandes alicientes de un programa en el que participan buena parte de las asociaciones de la comarca. «Hacen pequeños progresos, pero que significan mucho, poco a poco van aprendiendo a recoger las cosas, a hacer los ejercicios sin que nadie se lo diga», dice Rábade.
Ayer en torno a las doce del mediodía comenzó una de las clases de fitness con música y un circuito compuesto por una etapa de abdominales, otra de salto de pequeños obstáculos e incluso una parada para levantar pesas. Esta es una de las que más le gusta a Raúl Gestal, de los más enganchados a las sesiones de los jueves y al que, con coquetería, le cuesta reconocer que ya ha superado los 50 años.
En el polideportivo de Rialta, en A Zapateira, también hay una piscina en la que se siguen unas clases especiales de natación en la que el estilo y la velocidad son lo de menos.
Clases personalizadas
El responsable de las sesiones acuáticas es Antonio Alonso y cuenta que elabora unas fichas para personalizar las actividades al máximo. Comparten parte de los objetivos con el resto de los programas físicos que comprende este programa, pero también tratan de llegar a otro meramente físico. «Muchos están postrados durante muchas horas en camas o sillas y el hecho de flotar en el agua es un alivio y una relajación perfecta para su cuerpo», precisa.
Las personas que deseen participar en esta iniciativa pueden ponerse en contacto con las asociaciones de enfermos que participan o con la Fundación María José Jove.