29 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Repite y repite. Con un discurso populista y arrogándose la capacidad de resolver, por su dilatada experiencia, la crisis -¿por qué, entonces, no la ataja ya?-, Julio Sacristán es de nuevo candidato viejo en Culleredo. Una de sus fórmulas para sacar a su municipio de la crisis es seguir obcecado contra el aeropuerto de Alvedro, la principal empresa del concello, porque otras como La Toja ya son historia. Y, por cierto, él era alcalde.