El mar desplazó de nuevo bloques del dique del puerto exterior coruñés
16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La peor parte de las dos borrascas que afectaron ayer a Galicia se la llevó la costa. El temporal por mar de fondo, para el que se activó la alerta roja, generó olas de más de 10 metros. Las tres boyas de Puertos del Estado (en Langosteira, cabo Vilán y cabo Silleiro) registraron por la tarde alturas significantes del oleaje (la media del tercio de las olas más altas) de más de 9 metros, lo que quiere decir que aunque llegaron olas más pequeñas, también lo hicieron algunas de mayor tamaño. Así, en el puerto exterior coruñés, en Langosteira, la ola más alta llegó entre las cinco y las seis de la tarde y midió 15,75 metros. Precisamente, el impacto contra el dique coruñés volvió a desplazar bloques del tramo dañado en noviembre por el temporal Becky, y que forman parte de la protección provisional del puerto exterior hasta la próxima campaña de primavera. Rotura de pantalanes El elevado mar de fondo afectó también al puerto de O Grove. A última hora de la tarde, los pantalanes recientemente instalados para los barcos de batea comenzaron a perder las sujeciones, quedando alguna de las embarcaciones en riesgo de irse a la deriva. Según señalaron marineros que se encontraban en la zona, los fingers (que mantienen unidos los pantalanes a la estructura central) «están rompendo un detrás doutro». Los armadores retiraron algunos barcos amarrados y les buscaron lugares más abrigados. En A Guarda, en cambio, las olas saltaron por encima del espigón del puerto provocando daños en el pavimento del paseo marítimo. También desplazaron contenedores de basura y derribaron vallas de obra, según informaron fuentes del Grumir y de la Policía Local. En la Costa da Morte, coincidiendo con la pleamar de primera hora de la tarde, las cortinas de agua y espuma también llegaron a pasar por encima de los diques de abrigo de localidades como Camelle, en Camariñas, y de Malpica, donde incluso se vio a algún pescador deportivo desafiando las grandes olas. En A Coruña, en cambio, se optó por vallar las zonas de riesgo. Por precaución, y debido a que comenzaba a subir la marea y se producía la salida de los colegios, sobre la una y media de la tarde se decidió cortar los accesos a las playas, así como a la zona de las Esclavas, en el paseo marítimo, donde las olas batieron con fuerza. Asimismo, la zona del Acuario fue la que registró una mayor resaca, con olas de más de 6 metros que al chocar con las rocas producían géiseres de más de 10 metros. Casi toda la flota gallega permaneció amarrada ayer y solo salió a faenar alguna de arrastre, como la de Burela, aunque regresó después ante el mal estado de la mar. Con Información de D. Vázquez, A.?Lorenzo, J. V. Lado, R. Estévez, L. C. Llera, S. Luaña y L. Rey