El discurso gallego del rey

Alfonso Andrade Lago
alfonso andrade REDACCIÓN / LA VOZ

A CORUÑA

Un inventor experto en tartamudez cuelga sus teorías en YouTube y pide colaboración a los productores del filme

26 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Como el rey Jorge VI, el monfortino Alberto López Amaro sufre tartamudez desde pequeño. Y como el protagonista de la película El discurso del rey, lo atribuye a un celo excesivo de sus progenitores con un balbuceo fisiológico que «es perfectamente normal en los niños y al que no hay que dar la menor importancia. Cuando se insiste en ello es cuando puede fijarse para siempre».

López Amaro es el inventor del ritmosensor, un aparato para ayudar a mejorar el tartamudeo que lleva décadas en el mercado y que vende en su web. Esta patente gallega se basa en marcar «un ritmo artificial perceptible por los sentidos que centre al hablante y limpie de su cerebro otras ideas que puedan mezclarse con la principal, dando lugar al problema. En la película, que recoge un hecho real, el preceptor del rey, Lionel Logue, utiliza el mismo concepto. Pero en ausencia del aparato, marca el ritmo con música, canciones o gestos de la mano con la intención de pautar el discurso de Jorge VI.

Más relaciones: al igual que Logue, Amaro no es un profesional médico. En su caso es un inventor que ha sufrido en carne propia el problema. «Así que yo -precisa-, en la película sería rey y preceptor a la vez».

Ahora, este monfortino que lleva toda una vida investigando sobre los problemas del habla, ha colgado un vídeo en YouTube en el que intenta transmitir al mundo sus teorías aprovechando el tirón del filme.

«Sabía que al estrenarse la película se pondría de moda el tema, y también que no serviría para nada, así que pensé que sería el mejor momento para hacer mi propio discurso del rey», dice en su disertación.

Un discurso que no ha dudado en enviar a los productores de la película con una petición expresa. «He solicitado a la productora de Los Ángeles que incluya la referencia a mi propio discurso en los títulos de crédito, pero por ahora no he obtenido respuesta», lamenta.

En su misiva los felicita por la película, «magnífica», pero con una crítica: «Yo habría intentado explicar qué sucedió en la cabeza del rey durante la infancia para que fuese tartamudo».

Y es que ahí reside la clave de su teoría. Según expone en su mensaje de Internet, la humanidad lleva 50.000 años tocando de oído: «La tartamudez no es no poder decir algo, sino aquello que impide decirlo. Es como mirarle la nariz o la boca al alérgico porque estornuda, en vez de buscar en el entorno la causa que le hace estornudar».