La cantante presenta con el guitarrista Charlie Bautista su nuevo disco
24 mar 2011 . Actualizado a las 11:53 h.Le Club (Rey Abdulah, 13)
Día: mañana
Horario: 22.30 horas
Entradas: 15 euros anticipada y 17 en taquilla
La profesora de canto clásico Marianne Ax puntuó hace poco a varios cantantes del indie ibérico en la revista Rolling Stone. A Cristina Rosenvinge le concedió un uno sobre diez. Y una perla: «Me siento incapaz de valorar a esta cantante. No canta, susurra. ¿Lleva muchos años en esto? ¿Cómo es que no ha aprendido?». Frente a esa aseveración, hecha desde criterios técnicos, están los fans de cantante de Hago chas y aparezco a tu lado. Curiosamente adoran lo que a Ax le parece un horror: esa rara vocalización y en ese cantar como si te estuviera contando un secreto al oído. Cuestión de enfoques.
La deficiencia de Cristina Rosenvinge adquiere su clima perfecto para convertirse en encanto en las distancias cortas. Lo saben quienes disfrutaron del recital que la artista ofreció en el 2006 en la sala Mardi Gras. Entonces presentaba Continental 62, el disco con el que simbolizaba su retorno a España, tras su estancia en EE.UU. Llegaba divorciada del escritor Ray Loriga y con un puñado de canciones agridulces -mitad castellano, mitad inglés- que sonaron a cuarto y mitad de gloria. Acompañada únicamente del guitarrista Charlie Bautista y el batería Jose Guinea, tuvo durante una hora y media a la audiencia hipnotizada precisamente con eso, sus susurros.
Ahora llega en circunstancias similares. El formato aún es más minimalista; tan solo vendrá Bautista. La sala, Le Club, acogerá a algo más de 150 personas. Y ella acude con el corazón recompuesto de otra ruptura sentimental. En este caso se trata de Nacho Vegas, con quien estuvo actuando conjuntamente en el Teatro Colón en el 2008 y cuya huella pervive en sus nuevas canciones.
«Con el verdadero amor se hacen casas de ladrillo/ pero con esto que hay entre tú y yo solo salen estribillos» dice en Weekend. Es solo uno de los nuevos versos que se refieren a esa relación que se quedó plasmada en el irregular Verano Fatal que grabaron los dos. Ahora inspira La joven Dolores, para parte de la crítica el mejor disco de Rosenvinge y en el que continúa la línea clasicista inaugurada en Tu labio superior. Folk, rock y pop dándose la mano en un puñado de notables canciones que vertebrarán la actuación en la que, a buen seguro, sonarán clásicos como Glue, Teclas negras o La distancia adecuada. Siempre, cómo no, interpretadas en susurros, esos deliciosos susurros que tanto exasperaban a la experta en canto.
De Pedro, el sábado
El sábado seguirá la música en el mismo local. La joven promesa coruñesa Jane Joyd será la encargada de abrir la noche para De Pedro. Bajo este nombre se esconde Jairo Zabala, un guitarrista que ha tocado con Calexico y Lavacaazul. En este caso viene con su proyecto en solitario. La entrada costará 10 euros anticipada y 12 en taquilla.