La avenida de Alfonso Molina sigue esperando soluciones. Tras más de un lustro buscando las posibles alternativas para ampliar los carriles disponibles y mejorar la conectividad con la autopista, la proximidad del verano y las obras en los accesos al polígono de la Grela por la avenida de San Cristóbal han vuelto a disparar los atascos. Mientras, el Ministerio de Fomento guarda en sus cajones un proyecto redactado por el Ayuntamiento coruñés a través de una consultora contratada por la concejalía de Infraestructuras, que dirige Esteban Lareo, para poner en marcha una profunda remodelación de la principal arteria de acceso a la ciudad.
La ampliación de Alfonso Molina fue uno de los asuntos pendientes que Javier Losada heredó en su estreno como alcalde. Las conversaciones del anterior alcalde, Francisco Vázquez, con la entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, encallaron. Losada se encargó de desbloquearlas, aunque lo único que consiguió fue la redacción de un estudio para analizar los flujos de tráfico y las posibles alternativas para modificar la actual configuración de la avenida para facilitar la circulación.
En principio, Fomento presentó una alternativa para ampliar a cinco el número de carriles disponibles, con un coste para paras obras de cinco millones de euros, aproximadamente.
Tras los pertinentes estudios sobre las zonas afectadas, ese proyecto, ya corregido y adecuado a la realidad de la calzada, se elevó hasta los nueve millones de euros, una cantidad relativamente pequeña en comparación con las infraestructuras que habitualmente impulsa el Gobierno central.
Presupuestos
Sin embargo, la obra desapareció literalmente de las partidas de los dos últimos presupuestos del Estado, a pesar de que la diputada socialista Carmen Marón repitió en varias ocasiones que la citada actuación estaba incluida en las denominadas «partidas genéricas», pensadas para la mejora de la seguridad vial.
Desde Fomento, no se han precisado nuevos plazos. En primera instancia, se alegó que el Gobierno central «quiere esperar a ver el impacto real de la entrada en funcionamiento de la tercera ronda antes de impulsar una obra que puede resultar innecesaria». Meses más tarde, el Ayuntamiento arguyó que la crisis económica «provoca una reordenación de plazos y prioridades que obligan a posponer este proyecto».
Mientras, la apertura del nuevo centro comercial de Someso y los accesos a Novo Mesoiro siguen multiplicando los atascos en Alfonso Molina.