Mitos y realidades en torno al corazón

a coruña / la voz

A CORUÑA

Alfonso Castro Beiras sintetiza en una charla qué hay de verdad sobre los latidos de la vida y cómo cuidarlos

13 abr 2011 . Actualizado a las 14:00 h.

Que el corazón es protagonista de la vida, en el orden físico y también en el emocional, es un descubrimiento viejo. Hasta el punto que desde las culturas más antiguas se ha ampliado su papel capital, impregnando el lenguaje y las tradiciones de palabras e imágenes que vinculan desde la verdad al amor a esa bomba central de sístoles y diástoles que nos mantiene en pie.

Esa relación de amplio predicamento en la literatura entre los grandes sentimientos y el corazón fue uno de los mitos que la ciencia echó por tierra cuando descubrió que la mente lo es todo. El doctor Alfonso Castro Beiras, responsable de Cardiología del Chuac, lo volvió a recordar en la charla ofrecida el lunes en la Domus, dentro del ciclo dedicado a la salud. Sin embargo, dejó margen a las conexiones del alma con el músculo central del cuerpo, toda vez que si en el cerebro residen las capacidades «cuando hay una alteración cerebral importante, el corazón sufre», indicó.

El deterioro cardíaco limitado a las sociedades llamadas avanzadas fue otro de los errores generalizados que desterró el experto. Y lo hizo con los datos de estudios que indican que pasado mañana, en el 2020, las enfermedades cardiovasculares ya no serán solo la primera amenaza mortal del primer mundo. «Los factores de riesgo también se globalizan y están aumentando en todos los países», señaló.

Aprovechó Castro Beiras para situar las razones de que el corazón del corazón se haya instalado en el Chuac, al que no dudó en situar como centro de vanguardia y referencia no solo en el tratamiento, sino en la investigación en patologías cardíacas. Las razones de ello las atribuyó a la apuesta sostenida por la formación, que este año se ha traducido, puso como ejemplo, en que el primer MIR (número 10 entre los miles de toda España) que se decidió por la cardiología eligió el hospital coruñés para especializarse. Pero también en otras realidades, como que el equipo coruñés sea referencia nacional, no solo autonómica, en trasplantes, cardiopatías congénitas y familiares o cirugía de reconstrucción mitral, además de posicionarse con su modelo organizativo pionero con programas como la atención al infarto o a la insuficiencia cardíaca. «Hemos conseguido pasar de tener que enviar a los enfermos fuera de Galicia para ser tratados, a que nos vengan pacientes de fuera a tratarse aquí», resumió.

Cuatro claves

La investigación es la tercera pata, con la asistencia y la docencia, que, a juicio del especialista, ha experimentado un notable desarrollo con iniciativas que, además de más salud, aportan riqueza, como la iniciativa para rentabilizar los conocimientos en diagnóstico genético.

Pero todo ello, apuntó Castro Beiras, no debe ocultar la base sobre la que se apoya, que es el cuidado del corazón para «al menos retrasar la enfermedad y la muerte». Sintetizó rápidamente las cuatro claves: «Primero, no fumar, es un tóxico de primera magnitud que quita años y calidad de vida», dijo. Segundo, la dieta: «Tiene que ser adecuada en cantidad y calidad, con cinco comidas a l día, fruta, verdura, pescados y carnes blancas, pero en porciones que quepan en el cuenco de la mano». Caminar al menos cinco días a la semana un mínimo de media hora fue su tercer consejo; y, el cuarto y último, controlar tres indicadores de riesgo: la tensión arterial, con una marca ideal de 14-9; el colesterol, en torno a 100; y el perímetro abdominal, para los varones un máximo de 102 centímetros y 88 para las mujeres.