Siete proyectos con acusada identidad para la intermodal

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Oscilan entre el mínimo y el máximo impacto en el entorno de San Cristóbal

28 abr 2011 . Actualizado a las 13:52 h.

Las maquetas de los siete proyectos finalistas seleccionados por ADIF para la nueva intermodal de A Coruña que ayer se dieron a conocer permitieron descubrir varios puntos en común. Todos los candidatos a diseñar el nuevo complejo, «un icono de ciudad, un nuevo emblema», en palabras tanto del delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo, como del presidente de ADIF, Antonio González Marín, han apostado por conservar la fachada principal actual como uno de los ejes fundamentales del nuevo proyecto.

Entre las principales novedades que aportan los proyectos descubiertos ayer figuran las apuestas por aumentar la luminosidad del edificio principal, que contará con un gran hall que servirá como distribuidor entre la zona dedicada al transporte de viajeros y el área comercial con la que se pretende ingresar una parte considerable de los fondos destinados a la remodelación de San Cristóbal, que completará su financiación con la venta de solares en las parcelas liberadas por el soterramiento de parte de las vías férreas.

El cristal y la reinterpretación de las galerías son soluciones comunes en la mayoría de los proyectos, que resuelven las necesidades de armonizar los espacios disponibles entre las necesidades de la movilidad con los usos comerciales que completarán el edificio.

Cinco de los siete proyectos conservan como entrada principal a la futura estación intermodal el actual acceso desde la plaza de San Cristóbal, mientras que otras dos soluciones abogan en un caso por facilitar la creación de una nueva entrada desde la avenida de la Sardiñeira y en el otro por introducir otra conexión con la calle Joaquín Planells, según se pudo apreciar ayer en los bocetos exhibidos en la sede de la Delegación del Gobierno.

Dos fases

La intención de ADIF es que la totalidad de las obras se ejecute en dos fases para garantizar la viabilidad y eficiencia de la integración de la nueva estructura. La primera incluirá la construcción de un aparcamiento subterráneo, un edificio ferroviario destinado al servicio y atención de los viajeros, una estación de autobuses y un vial de conexión transversal. En la segunda fase se incluye la ejecución del edificio comercial que explotará Vialia, junto con otras dos estructuras residenciales, que se dedicarán en un caso a usos hoteleros y en el otro irá destinado a un complejo de oficinas.

ADIF fijó entre los criterios de valoración sobre los que prestar especial atención durante el concurso la calidad urbanística de las propuestas, la creatividad y la innovación técnica, así como también los costes de mantenimiento y la sostenibilidad medioambiental.

Ahora, el jurado ya conoce tanto los siete proyectos como a los siete participantes en el concurso, pero tendrá que elegir sin saber qué propuesta corresponde a cada cual.