Los paseos gallegos de Adolfo Suárez

toni silva REDACCIÓN / LA VOZ

A CORUÑA

El ex presidente del Gobierno conducía este Mercedes en sus vacaciones

03 may 2011 . Actualizado a las 10:50 h.

Muy voluminosos, los 300D (nombre técnico) fueron los coches más elegantes en la década de los cincuenta, tan exclusivos como caros. La mayoría presentaban numerosos complementos de lujo, con opciones como radio, telefonía móvil a través de VHF e incluso una máquina de dictado, lo que los convertía en pequeños despachos ambulantes. De hecho, algunos Adenauer han sobrevivido con elementos de escritorio en su interior, así como cortinas y tabiques para guardar la intimidad del trabajo (y quizá la no laboral). El vehículo que guarda como oro en pazo Adolfo Meijide en Lalín tiene un valor especial, el que le dota una matrícula convencional, en este caso PO-69928. Antes de acabar en sus manos, este coche perteneció al embajador de Alemania en España durante unos doce años, entre 1959 y 1971. «Posteriormente lo vendieron a un contratista de obras públicas en Pontevedra, Raimundo Vázquez, quien lo matriculó en esta provincia». Su amistad con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, hizo que el constructor le cediese a este su vehículo cada vez que el líder de UCD veraneaba en Galicia. «El coche conserva las piezas originales y tiene más de medio siglo de edad», apunta Meijide.

Alguna fijación tiene este empresario con los Adenauer repletos de interesantes historias. Conserva otro, matriculado en Madrid con la letra A, más o menos de la misma antigüedad. Parece que la relación entre presidente y modelos Adenauer va más allá de Suárez. «Este fue de Carrero Blanco», indica Adolfo.

Hay coches que transpiran historia. Así lo asegura Adolfo Meijide, propietario de un Mercedes conocido como Adenauer, ya que el que fue el primer canciller de la República Federal Alemana (entre los años 1949 y 1963) llegó a emplear seis de estos modelos de la marca alemana, todos ellos personalizados y con techo duro convertible.