Ito Díaz, tras 26 temporadas dirigiendo al club de Abegondo, deja su trabajo como entrenador
17 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Lleva 26 temporadas. Tantas como Álex Ferguson dirigiendo al Manchester United, pero en su caso, al frente de un club bastante más modesto. Baldomero Díaz, más conocido como Ito ha decidido que, después de tanto tiempo entrenando al Vizoño SD, «ha llegado la hora de cerrar el ciclo».
Intenta hacer balance de los años que ha pasado en el club, pero su mente se vuelve selectiva y decide recordar únicamente los éxitos vividos. «Es increíble que un equipo tan humilde como este haya conseguido alcanzar las metas que hemos logrado en estos años -explica Ito-. Todos los éxitos han sido increíbles».
En un deporte como el fútbol, en el que los entrenadores no suelen permanecer demasiado en un mismo banquillo, ya sea por decisiones caprichosas de las directivas o por los malos resultados del equipo, se hace extraño que un entrenador consiga estar durante tanto tiempo a los mandos de un club. Pero, ¿cuál es el secreto de Ito Díaz? «Los jugadores siempre han dado lo mejor de ellos y la directiva que hay es ejemplar, porque nunca se metió en mi trabajo. Ese es el secreto», afirma Ito con seguridad.
A sus 56 años no encuentra las mismas fuerzas para entrenar que cuando empezó y marcharse cada domingo al campo se le hace cada vez más difícil. Lleva mucho tiempo pensando en retirarse, pero dice que al final siempre se decía a sí mismo: «Un año más, solo uno más». Sin embargo, este año ha llegado el momento. «Llevaba tiempo pensando en dejarlo porque son muchos años en esta profesión y además el club necesita aire fresco», asegura.
El mejor momento que recuerda Ito en sus años en el club de Abegondo fue su llegada. «Es como si Dios me hubiera dicho que no dudara en ir ahí», dice. Ahora se enfrenta a uno de los momentos de mayor dureza. «Me entristece mucho tener que poner punto y final, pero ha llegado el momento», explica Ito. Continuará yendo los domingos a O Pinar para ver los partidos del que fue su equipo. Se despide dando «las gracias a todos por su humildad, cariño y respeto».
«Me entristece tener que poner punto final, pero ha llegado el momento»