Los sin techo se niegan a abandonar el Obelisco

caterina devesa A CORUÑA/ LA VOZ

A CORUÑA

Un dispositivo de la Policía Local y Nacional desalojará esta mañana a los indigentes acampados en la zona

26 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los indigentes instalados en el Obelisco se negaron ayer a abandonar el asentamiento. La Policía Local les había dado de plazo hasta las ocho de la tarde para marcharse, pero finalmente ante la negación de los sin techo a dejar la zona han permanecido allí una noche más.

Esta mañana está previsto un dispositivo de desalojo por parte de la Policía Local y la Policía Nacional a partir de las siete de la mañana. La Concejalía de Servicios Sociales está trabajando para buscar una solución a esta problemática.

Ayer miembros del movimiento 15-M, que abandonaron el campamento el pasado día 16 de agosto tras casi tres meses, se reunieron con asuntos sociales para trabajar conjuntamente y analizar individualmente la situación personal de cada una de las personas que permanecen en el Obelisco.

Actitud hostil

La situación es muy tensa y los vecinos aseguran estar hartos. «Estamos cansados, ya no podemos más. Soportamos a gente mear y cagar en la calle», comentó una vecina. Por su parte, las siete personas que estaban instaladas en el campamento a las ocho de la tarde mostraron una actitud hostil hacia las autoridades en el momento en el que estas les indicaron que debían desalojar la zona. Sillas por el suelo, golpes a las tiendas de campaña, patadas a los bancos, todo ello acompañados de frases como «queréis carnaza no, pues aquí tenéis», fueron algunas de las escenas vividas ayer en el Obelisco. «Tenéis que perdonarlos, son personas que están pasando por un mal momento», señalaba Ana Nonailo, miembro de la asamblea del 15-M en A Coruña, a uno de los vecinos que se quejaba de que esa conducta se repetía día a día.

La policía abandonó la zona tras identificar a los indigentes. Allí permanecieron cuatro miembros del movimiento social 15- M calmando a las personas que llevan instaladas en el entorno aproximadamente un mes. Uno de los indignados asegura que decidieron abandonar el asentamiento «porque la cosa ya había degenerado mucho».

Ayer se produjo la primera reunión entre estos miembros, que trabajan ayudando a los sin hogar y miembros de Servicios Sociales. «Es un paso adelante, pero las soluciones que nos proponen son temporales, no estables», señaló Nonailo.

Por su parte, Nicanor Acosta apuntó que el problema es que «la gente no quiere ver la realidad, esto se vive en muchas zonas de A Coruña. Son excluidos sociales, lo que hay que hacer es ayudarlos no darles la espalda y mirar hacia otro lado». De momento, los sin techo pasarán la noche en un albergue a la espera de que llegue otra solución a la problemática.